martes, 2 de julio de 2013

Primer rebumbio veraniego

Me han preguntado qué quería decir con lo de que tenía mis dudas con respecto al panfleto que lanzaron, con nocturnidad y alevosía, en SJR y que ponía a caldo de gallina a Fidela Velázquez. Pues eso mismo. Sigo con la reflexión. Intuyo que la deducción no es tan simple.
Se presentó ayer el hidroavión gomero y se sacaron la foto los que necesitan justificar sueldos. Ahora no se podrá mover del aeropuerto porque no tiene queroseno para repostar. Entre este ligerísimo contratiempo y lo que deberá esperar para que le llenen los depósitos de agua cuando los incendios lo requieran, no me digan ustedes que todo esto suena a pitorreo. Y en las instantáneas que proliferaron por los diferentes medios de comunicación (yo colgué una en Facebook), algunos de los personajes innecesarios en la administración. Porque la señora delegada gubernamental venga a reconocer que las competencias en esa materia son de la Comunidad, pero que Mariano, todo un dechado de sensibilidad, viene  a echarnos una mano, raya el despropósito, cuando no la desvergüenza. Qué rápido se pusieron el chaleco reflectante, Váyanse a freír chuchangas.
Mientras la buena nueva se producía en Alajeró, los primeros calores veraniegos provocaron los incendios y conatos de rigor. El icolaltero amigo de Wladimiro (él lo tenía localizado, pero como nunca pudo cogerlo con las manos en la masa –forestal, por supuesto–, ahí sigue tan campechano por la zona de Los Campeches) también se sumó a la fiesta. Y le salieron imitadores en varios lugares más. Y no mean la cama, los muy jodidos.
Con mucha humildad, pero aplaudiéndose con las orejas, Paulino Rivero da por hecho el inicio de la recuperación económica. Si no fuera porque lo lleva escribiendo en su blog (bueno él no, el de color) desde hace cinco a seis años y esta es la mil quinientas treinta y ocho ocasión en que lo expresa bien sumiso (y un higo pico), acabaría por creérmelo. Y si te has percatado, los populares se han sumado al carro de las alegrías. Cada vez son más los que ven la luz. A este paso se van a encandilar. Ya no falta sino que Bárcenas también encienda la linterna y haga realidad las veladas amenazas. Lo malo es que uno desconoce el intríngulis, la trastienda, y acaba por funcionar una vez más lo de hoy por ti y mañana por mí.
¿Cuántas propiedades tiene el Obispado? Dejando a un lado los inmuebles (bastantes cientos y sin pagar IBI), parece que existen muchos terrenos agrícolas. En uno de ellos, cierto individuo que lo tenía arrendado, o algo así, no se le ocurrió mejor cultivo que el de la marihuana. Lo mismo pensó que el humo desprendido era de más calidad que el del incienso y podría valer para oficiar algunas ceremonias religiosas. Puede, incluso, que haya pasado por su cabeza la posibilidad de enviarla a Santiago de Compostela para que el botafumeiro (esparcidor de humo) impregnara las pituitarias de los peregrinos en el ‘coloque’ final de su recorrido. Hay cada uno suelto por esos mundos…
Menudo dilema se habrá planteado la Guardia Civil al rescatar el cuerpo de un buceador y se percataron los agentes de que llevaba encima una mochila cargada de dinero, bien envuelto y sin entrarle una gota de agua. Debía llevar más seguridad el capital que el propio transportista, lo que le condujo a tan aciago desenlace. La pregunta que me surge es la de qué destino se le da en este caso a los billetes incautados. Y si Hacienda realiza la deducción oportuna.
Si alguien me lee, llega hasta aquí y tiene la oportunidad de hablar con cualquier autoridad municipal, háganle saber que la señalización que da norte del nombres de las calles de la Urbanización realejera de Los Príncipes merece un cambio urgente. No tanto por los que allí habitamos, sino por el prestigio de los escritores que allí se citan: Benito Pérez Galdós, Pedro García Cabrera, Alfonso García Ramos… Y el último, que asimismo, como el anterior, es ruego que ya colé en un anterior comentario: muchas planchas del peatonal que bordea la carretera de Icod el Alto, están sueltas. Y voy a tropezar. Y luego denuncio y tienen que pagarme los desperfectos. Y el que avisa no es traidor.
Dejo para otro día el maravilloso estado en que se encuentra la rotonda de La Gorvorana (enlace con la autovía) y el consejo de que apaguen algunas farolas de la variante de Toscal-Longuera. Llegas a Punta Brava, si bajas, o a la rotonda aludida, si subes, con un exceso de voltios, amperios y vatios tal que tienes que frotarte los ojos (máxime en mi caso después de la conjuntivitis sufrida la semana pasada) hasta que las pupilas vuelvan a la normalidad. Hacen más efecto que cualquier colirio. ¡Ah!, y Aguirre (Esperanza), abochornada. No tienen remedio.
Hasta luego.