jueves, 5 de septiembre de 2013

Penúltimo rebumbio veraniego

Bastante revueltas bajan las aguas por La Ranilla portuense. Y es una pena. Atrás, muy atrás, quedan los recuerdos de las visitas a la casa de mi tía Manuela, en la calle El Lomo. En un ambiente que se me antojaba tan diferente al eminentemente rural de mi lugar de residencia (La Gorvorana), que ahora, cuando me hacen partícipe de diatribas que se expanden por el éter cual venenos y ponzoñas y que rememoran aconteceres, con desenlaces marineros macabros, que aún perduran en la memoria de los más viejos del lugar, me causan retortijones, amén de vergüenzas ajenas, y movimientos violentos del estómago, anterior o simultáneo al vómito. Algunos, en aquellos lances de triste evocación, rompieron espejos que se antojan en la actualidad necesarios para visionar caretos por los que lenguas viperinas excrementan babas y miasmas con olor a salitre putrefacto.
Si uno, amparado en el peregrino recurso de la libertad de expresión (en presencia de abogados ilocalizables: http://sede.gobcan.es/boc/boc-a-2013-170-4566.pdf, y que bien se arrogan en beneficio propio y detrimento de los vilipendiados), echara mano de cualquier diccionario al uso para plasmar en ciento veinte o ciento treinta folios los vocablos soeces (y su amplísima sinonimia) que los bajos instintos despiertan por el gravísimo pecado capital de la envidia (pura y cochina, catalana o no), bajo la protección o paraguas de una mísera alcachofa… Eso, mezquinos, sin más.
El cero energético producido en La Palma hace dos días dio lugar a la destacada intervención de la tele de Willy (más de la mitad en el cómputo horario de todos los informativos) para denostar al ínclito Soria, ministro del ramo eléctrico, acérrimo defensor de las energías limpias y consumado pescador de salmones. Le dieron por todos lados. Que bien merecido se lo tiene, no diga yo lo contrario. Pero el juguetito audiovisual, junto a la policía roja que vemos merodear de vez en cuando por parajes y rincones de la geografía insular canaria, debe estar, estimados socialistas socios gubernamentales, para otros quehaceres. ¿O es, quizás, que el arrope mutuo que tanto necesitan Paulino y José Miguel justifica las reiteradas miradas a los celajes?
Estamos en Bakiarrota en la provincia tinerfeña. O de Santa Cruz de Tenerife. U occidental. Tras el rescate, cierre de oficinas. Y gente al paro. ¿O jubilaciones anticipadas mientras mi pensión se halla en la cuerda floja? Menos mal que seguí siendo fiel a CajaCanarias y ahora también soy catalán. Espero que no me lean los advenedizos, no sea que me crucifiquen por independentista. Ya se sabe que los católicos convencidos no suelen practicar en la intimidad lo que predican porque cuesta demasiado sacrificio. Tengo hoy un espíritu fraternal subido.
Tras el maravilloso dato del ingente descenso del paro en el pasado mes agosto, siguen los tufos propagandísticos o engañabobos electoralistas. La bajada de impuestos será una realidad cuando se haya estudiado en profundidad la terminología a utilizar en la disposición legislativa. Puesto que se trata de una medida más complicada que la simple revalorización de las pensiones, que nos asegura un incremento anual del 0,25%.  Esos dos o tres euros que vas a cobrar de más respecto al ejercicio económico anterior no te va servir ni para comprar papel higiénico, al que el incremento inexorable del IPC o pérdida de poder adquisitivo habrá colocado a una distancia tal de orificio que te vas a limpiar con él, que te saldrá más rentable recordar aquellos no tan lejanos tiempos en los que cualquier evacuación repentina en uno de los tantos molleros existentes te conducían a echar mano de cualquier piedra no demasiado voluminosa y realizar con ella la acción que ahora mismo estás pensando. Menos mal que el jabón Lagarto de aquellos tiempos, junto a la piedra de lavar, era más efectivo que lavadoras y potingues actuales.
Varios ayuntamientos norteños han prometido agua embotellada para que los escolares no tengan problemas si beben la del abasto público. Domínguez se va a poner las botas. Por eso me extraña que mi pueblo no se haya sumado a la iniciativa. Espero y deseo que las fuentes del Teide no se sequen como las arcas de la caja de la seguridad social (lo puse con minúscula por razones obvias de caudales). ¿No lo entendiste? Pues no puedo ser más explícito si quiero volver a publicar un libro cualquier año de estos.
Me llovieron algunas críticas por sostener que los juegos olímpicos de 2020 deben ser organizados por Japón. Y ayer los periódicos me daban la razón en varios de los planteamientos que esgrimía en mi ‘Toca Tokio’. Al leer que 50 de los 98 miembros del COI prometen votar la candidatura de Madrid, me acordé del discurso de Adolfo Suárez: Puedo prometer y prometo. Lo malo es que aquel era sincero. Estos, no. Aquel ejerció su papel con dignidad. Estos son cuatreros oportunistas que se venden al mejor postor. En dos días, la solución. Sea cual fuere la voy a aceptar.
No concluyo con lo de que voy a dar un garbeo por el Paseo de San Telmo porque los pistoleros me pueden estar acechando en El Burgado. A los del colectivo, ningún consejo de quien ha sido igualmente asaeteado en varias ocasiones. Pero tampoco seguir las recomendaciones de los que sostienen lo de ni caso. Nunca. Esa sería excelente cuchipanda para los cobardes sin argumentos, que recurren a lo único que saben hacer a la perfección: nadar en la inmundicia, elemento viscoso, vulgarmente llamado mierda, en el que baten récords mundiales cual duchos licenciados en escatología.