martes, 8 de octubre de 2013

Dictámenes

Leí el comentario de cierto periodista acerca de los muchos advenedizos que existen en la profesión. Y criticaba cómo sin preparación ni conocimiento de causa alguno, se lanzan a la aventura de opinar hasta del sexo de los ángeles. Sus bien hilvanadas líneas venían a cuento de lo mucho que se le pone a caldo de gallina en determinada tele local. Pero olvida mencionar otras, que sí son de su agrado, en las que se pervierte bastante más a la hora de emitir juicios de valor.
Y enlazo el precedente con aquel desafortunado comentario que realizó el alcalde de Toreno (León), en junio de 2012, y que merced a un vídeo que ha vuelto a circular por Internet, y en el que un impresentable que pretende arrogarse la defensa de los canarios, y de lo canario, arremete con vocabulario, gestos y ademanes que bien lo califican, ha posibilitado el que otros osados escupan mala bilis a diestro y siniestro. Vaya manera de salvaguardar el honor mancillado.
Luego se enfadan conmigo cuando pongo en solfa enunciados como el que a continuación transcribo: En directo con la portavoz de IUC del Puerto de la Cruz, Jonas Glez. Hablamos con ella de la situacion politica en la que se encuentra el municipio. Vamos a ver: Una cosa es que yo meta la pata –o las dos– cada vez que me asome a este blog, a Facebook o a Twitter (mis conocimientos no van más allá). Pero cuando lo hace un organismo –público o privado–, a pesar de la livianeza (o liviandad) con la que nos sumergimos en las aguas de las denominadas redes sociales, hombre, un respetito. El mismo que habrá demandado Jonás (que no Jonas), el concejal portuense, cuando se vio elevado a la categoría de ‘la portavoz’ al ser entrevistado en ese ‘hablamos con ella’ de la situación (aguda, terminada en n) política (esdrújula) del municipio vecino.
A veces camino por el sendero que bordea la carretera de Icod el Alto. Y me percato de las tremendas velocidades que algunos émulos de Alonso o Márquez alcanzan en los tramos que el guanche vigila desde El Lance. Nada me extraña que se sucedan los accidentes con una indeseable proliferación. Ni las muertes han podido disuadir a los locos del volante. Lo que me ratifica en la creencia de que el endurecimiento de los correctivos no conduce a una sociedad mejor y más equilibrada. Es un consejo gratuito para los que se atreven, incluso, a demandar la pena de muerte para contados supuestos.
Y como de dictámenes se trata, van cuatro declaraciones que entiendo merecedoras de un apunte. Aparte de la consagración de ministro Montoro que ya nos augura una bajada de impuestos para 2015.
“Para salir de la crisis, Canarias tiene una hoja de ruta”, Paulino Rivero. ¿Qué le hacemos a este hombre? ¿Tendrá solución o lo damos por caso perdido? ¿Le pedimos a Willy que haga una recopilación de guindas y nos deleite con un especial informativo? ¿Proponemos a la Facultad de Ciencias de la Información que implante una nueva asignatura? Y lo mismo tiene razón. Sería comprobable con un mínimo gesto: échense a un lado los políticos –el primero, ya saben– y déjennos solos; lo mismo funciona.
“El Gobierno central es inútil para Canarias”, Carlos Alonso. Ya, coño, qué pronto aprendió. Eso se llama llegar y besar el santo. Ni pensó en sus orígenes. Con qué facilidad hablan de inutilidades sin mirarse a un espejo.
“Se van a repetir los éxitos de los años Aznar”, Martínez Pujalte. ¿A costa de? Más ladrillo parece imposible. ¡Ah!, perdón, don Vicente, pensaba un servidor que se refería a los logros económicos por los que nadaríamos –todos– en la abundancia, pero debo estar equivocado. Mis más sinceras disculpas. Y si a bien lo tiene, aclárese un fisco apenas.
“Canarias reúne todas las condiciones para ser Las Vegas de Europa”, José Carlos Francisco. Hoy, presidente de la CEOE-Tenerife. Aunque ayer, consejero autonómico de los dineros. Debió aprender con Rivero a sentenciar. Tiembla, Madrid, porque no te vas a fumar ni una colilla. Y ya lo tenemos construido desde hace mucho en la Avenida de Colón portuense. A pesar de su nomenclatura norteamericana, lo llenaremos de rusos. O no se han enterado del viaje presidencial a Praga. Cuatro vuelos nada menos. Y si menester fuere, fletamos un Binter (a falta de Concepción).
En otro momento escribiremos del Plan de Seguridad. Y que se ponga a llover ya con ganas para ponerlo en práctica. Marcos Brito está harto de que le salga a él toda la mierda nuestra. Según sus quejas, cansado se halla de soportar ese maldito marrón. Menos mal que tienen aguante y ha salido victorioso de múltiples batallas. Y de cada fregado sale depurado.
Bueno, hasta dentro de un rato.