miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los Realejos adelante!

En el buzón de casa apareció La gaceta popular o Los Realejos adelante! En la que, con un guiño fotográfico hacia el vecino pueblo de San Juan de la Rambla (puede que Manolo entienda que Tomás necesita unos arrumacos en estos momentos en que su credibilidad ha bajado muchos enteros y demasiados decimales), los gobernantes de la noble Villa de Viera (pasó el año y Adolfo no tuvo oportunidad de buscarle encaje a décimas, sonetos y romance) hacen balance de lo que denominan Plan de Barrios. Y recordé la década de los ochenta del pasado siglo. Otro día lo contaré.
Tras la oportuna lectura, el consabido consejo. Dado que no estiman conveniente contratarme como corrector ortográfico, van estas guindas. Advirtiendo a cuantos se asoman por escrito a ventanas públicas que no es lo mismo este mísero blog que una revista que puede caer en manos de maniáticos (es mi caso) de los textos derechos, que para cambados tenemos a nuestra disposición cada instante los contenidos en las redes sociales.
Hace algo más de dos años el Partido Popular de Los Realejos comenzamos… Van dos matices. El añadido de Los Realejos sobra, porque ese intento de diferenciación no cuela. Aquí también duelen los recortes, el paro, los indultos inmerecidos, la Gürtel, el Bigotes y resto de la santa compaña. La forma verbal comenzamos está mal utilizada. Si el sujeto es el Partido Popular, debe ir en singular: comenzó.
Durante este año hemos hecho incapié en solucionar… A lo peor les pareció que eran excesivas las haches en el inicio de la oración y cortaron por lo higiénico, que viene a ser sinónimo de sano. En mi diccionario, estimados ediles (del primero al último), se encuentra lo siguiente: hacer alguien ~. 1. loc. verb. coloq. Insistir en algo que se afirma, se propone o se encarga. ¡Ah!, por si acaso, en el símbolo ~ escriban hincapié. No, por nada, por nada.
Varias obras de canalizaciones y imbornales en… Todos hemos vendido alguna vez peras y higos, pero para la próxima pongan un fisco más de atención no sea que les ocurra lo del chiste. ¿No me digan que no se lo saben?
Se puso en marcha una proyecto de… Venga a criticar a la de miembros y miembras, y ahora la concejala de (des)empleo y servicios sociales la imita sin recato. ¿En qué quedamos entonces? Por cierto, el texto que sigue a este titular también está mal redactado, pero no quiero ensañarme.
A la concejal de educación, con toda la ídem de la que soy capaz, indicarle que se deje de utilizar la arroba: También para alumn@s del Conservatorio y Escuela de Arte. Hace unos años a Delcy se le ocurrió lo de todos y todas, concejales y concejalas, chicos y chicas, jóvenes y jóvenas, individuos y (¿o era e?) individuas… Cuando el caos y la confusión iban adquiriendo límites que hicieron saltar alarmas, alguno (o alguna) se acordó de que en el teclado del ordenador había aparecido otro símbolo que debía ser utilizado en el envío de correos electrónicos (e-mails) y dicho y hecho. Pertinente sería, pues, el siguiente recordatorio:
“La arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo”.
Alguna tilde se despistó en más de una ocasión. Pecados veniales, alegan los chicos en los colegios e IES. Ños maestro, un acento no es una falta. No, es un despiste. Y la suma de varios dan por resultado el suspenso.
Y no me vuelvan a repetir lo de que me fijo en todo, o a todo le saco punta, porque en esa caso debería contestarles que no se gasten entonces los euros en lanzar publicaciones. ¿No lo hacen para que las leamos? Demostrado queda que lo hice. Y a conciencia.
Se me olvidaba. Leí que una ordenanza ya regula el uso del espacio público, especialmente orientado a la restauración. Siento diferir de manera rotunda, tajante. Cada vez que transito aceras en San Agustín o La Longuera (valgan estos dos botones), sospecho que algo debe estar fallando. Que deba solicitar permiso para que retiren la silla y yo pueda pasar, ¿es esa la fórmula correcta del uso del espacio público? A pesar de que hayan tenido un  fracaso estrepitoso con Eurovegas, cárguense la ley antitabaco y volvamos a la situación anterior. Muchos no podíamos entrar en los bares y cafeterías, pero caminábamos ligeritos por donde ahora solo hallamos obstáculos.
Se me fue el espacio y no cité a Soria con sus idas y venidas, ni la apuesta del CCN para recuperar la peseta, ni el telemaratón solidario de Mírame TV, ni el marcado compromiso católico de los que no participan en juegos que timan y detestan las emisiones pornográficas…
Como estuve didáctico, concluyo pedagógico. ¿De qué te vale, alma de cántaro, que aludas en tu supuesta línea editorial que emites documentales de formación comprometida con la moral católica, si el carácter obsceno, impúdico (ofensivo al pudor, la honestidad, la modestia, el recato) de tu léxico…? ¿No lo cogiste? No me extraña. Es que pudor tiene una segunda acepción: mal olor, hedor. Y el que nada en la mierda acaba cagado.
Mil perdones por el final tan escatológico. Lo mismo en la próxima escribo de los pasteles de mi pueblo y compenso. Lo dicho, hasta mañana.