sábado, 28 de diciembre de 2013

Un segundo paseo

Tras amanecer en Los Cancajos, y después del copioso desayuno (el régimen para después de Reyes), una vuelta por los alrededores de La Cumbrecita (con permiso correspondiente). Regreso, por la amenaza, alerta o como se llame, de tormentas, huracanes, tifones, gotas frías y demás cataclismos meteorológicos, por la zona recreativa de El Pilar (cerrada), para finalizar esta primera tanda (de 20) con otro espectáculo de olas en los aledaños de la instalación hotelera.
Al siguiente día, 11 de diciembre, una primera cascada a la altura del puerto palmero, carretera del Norte y esta vez, por fin, fui a saludar a Pepe “Cúllen” (Pepote, para nosotros los de El Toscal) y familia en la finca Oropesa, allá cerca del faro de Punta Cumplida y las piscinas de La Fajana, en Barlovento, donde un arco iris lucía en un nítido cielo azul.
Cuando regresaba por Puntagorda y Tijarafe (tras la estampa navideña de Gallegos) y sacando unas fotos en Las Angustias, cayeron unas piedras por la zona de El Time. Único “suceso” que disfruté. Con tanta alarma ‘política’ ya se están pasando.
En fin, otros dos días para detrás. Pero todavía quedan algunas. Permanece atento.