miércoles, 1 de enero de 2014

13 de diciembre de 2013

Nos vamos de gira (así se decía antes cuando no existían las excursiones, ni los yogures…) hacia el Roque de los Muchachos. Como a mi mujer se le ‘escachurró’ el móvil, aprovecha para autorretratarse desde el balcón. Como tú no me la sacas, me dice de cuando en vez. Cómo se abusa de los años.
Primera parada en Mirca, con la iglesia de La Candelaria, papayera, grajas… En el monte observo mucho helecho. Y pregunto: ¿Eso no es malo para cuando lleguen los calores veraniegos?
La temperatura sigue descendiendo que es un disgusto. Hielo, observatorios, alguna nube rara, el cuervo famoso… Descenso hacia Garafía. No bajo a Santo Domingo. Estoy agandulado. Carretera de Las Mimbreras. Tengo que arrimarme (el que la conoce sabe que eso es difícil) para que un camión de reparto siga a toda mecha. Zona recreativa de La Laguna de Barlovento, casco del pueblo, comer (no solo de fotos vive el hombre, ni la mujer)…
Y más fotos por el camino, finca de Oropesa, Los Sauces, me encuentro cerrado el acceso al Cubo de la Galga, Puntallana…
Y ya está. Para las últimas, las del 14 y el 15, espera al fin de semana. Y luego hasta el próximo viaje del Imserso. Espero que Soria y Domínguez no le digan a Rajoy que la pensión me está dando para más de la cuenta. Menos mal que me protege Rivero. Los maestros estamos para echarnos una mano.