miércoles, 12 de febrero de 2014

Consultas populares

¿Consulta? ¿No vinculante? ¿Referéndum? ¿Vinculante? ¿Tomadura de pelo? ¿Subida al carro del populismo? ¿Maniobra de distracción? ¿Méritos para futuras candidaturas? ¿Vía Constitución? ¿Vía Estatuto? ¿Pulsos sin ton ni son?
Qué fotos, amigos míos, circularon ayer por los medios de comunicación. Dignas de la apertura de la Catedral lagunera. Allí, todos, en pose de sentida meditación y profundas convicciones filosóficas, religiosas, éticas y morales. O estómagos pesados. Incluidos los del PSOE. El aditamento, el sostén, el estacón. Chiquito estampido te vas a llevar, José Miguel. Si te autorizan las primarias, procura tomar el mismo camino que Rubalcaba. No hundan el partido aún más en la miseria.
Ya era hora de que hable nuestra gente. Una vez reducido el paro a niveles bajo cero, una vez finiquitados los problemas sanitarios y educativos, toca que el pueblo se defina. Qué bien, qué chachi, démosle la voz a los paisanos. Y recemos todos juntos para que quien ostenta el poder decisorio nos dé calabazas, no sea que se nos vire la tortilla. No nos defraudes, Mariano, sigue en tu línea, en la buena dirección. Y tú, José Manuel, ponte bravo, que nos interesa más que nunca. Y que salga al menos un chorrito para poder seguir manteniendo nuestros argumentos.
Hemos logrado nuestros objetivos: me ha entrevistado Francino, estamos en boca de los tertulianos televisivos (incluso de la que soltó en Los Desayunos de la 1 que las prospecciones se harán a 60 kilómetros de cualquier isla, lo que demuestra el altísimo conocimiento del asunto y de la situación geográfica), todos nos apoyan, hemos tocado la fibra sensible de una población adormecida…
Que hablen, que se definan, que con un simple adverbio nos devuelvan la credibilidad. Qué listos somos, los hemos trincado con el pie cambiado.
Creo que es la hora de dar la palabra al pueblo. ¿Creo?  ¿Deduzco, en lógica consecuencia, que hasta ahora nos habían tenido amordazados, sin posibilidad de alzar la voz para que nuestra opinión contase? Hombre, esto dicho por un socialista son palabras mayores. Te felicito, Paulino, porque los tienes hechos a tu mano, a tu imagen y semejanza. ¡Uy! (uf, ay o sucedáneos), perdón, que tú lo eres igualmente.
Dar la palabra al pueblo. Sublime sentencia. Claro que sí. Una y mil veces sí. Pero ahora, antes y después, aquí, allí y en todo lugar, en la verdes y en las maduras. Pero jugar por el interés te quiero Andrés, va a ser que no. Y el tufo de posicionamientos interesados que despide esta iniciativa tumba al más escéptico. Ese pueblo al que ahora invocan se halla harto de que lo pretendan utilizar de manera tan burda.
Llegado este momento, y ante la posibilidad de sacar tajada, todas las formaciones políticas, presentes o no en el parlamento, se han sumado a la novelería. Y es más, todos lo habían demandado desde varios años atrás. Qué morros. Y yo desgañitado porque sobran políticos, asesores, enchufados, liberados, designados, ungidos. Y ni uno se ha puesto de mi lado. Ni en mi pueblo. Desgraciado que soy. Otros que comulgan con ruedas de molino tienen la tremenda suerte de salir, fotografía incluida, en las redes sociales con medallas, placas y ramos de flores.
El acuerdo adoptado en el Consejo de Gobierno deberá pasar el trámite parlamentario autonómico. Luego enviaremos la carta a Madrid. Y se iniciará el recorrido, estilo antorcha olímpica, que la llevará a San Jerónimo. Ve sumando semanas y meses. Calcula también que 90 días antes y otros tantos después de una cita electoral no se puede llevar a cabo un proceso de estas características. Recuerda que el 25 de mayo son las elecciones europeas (¿ya se te pasó el cabreo, Juan Fernando?). En el verano no se trabaja. Mejor, los parlamentarios están de vacaciones, porque cuando no lo hacen es durante el resto del año. Ya estamos, entre pitos y flautas, en 2015. Y en este, agüita con la que nos espera: locales, autonómicas, generales.
Se les ha visto demasiado el plumero, estimados gobernantes canarios. No se coman el coco. Si lo que pretenden es seguir aupados, no tienen el mayor problema. Quince y quince son treinta, que es la mitad de sesenta. Y si no va José Miguel, lo mismo te salvas por un más amplio margen, Rivero. Puede que sean quince y dieciséis. También valdría recurrir a Román, que le encantaría llevar la Consejería de Sanidad. Y concluiría la carretera de La Aldea. Para que pase la ambulancia, por supuesto.
No vayan a creer que estoy en contra de que nos pidan asesoramiento. Todo lo contrario. Pero como no les gusta el sistema asambleario, no nos molesten cuando a sus señorías les convenga. Eso es de caradura. Y de baja calificación en el apartado de la catadura moral. Amén.