martes, 11 de febrero de 2014

En la buena dirección

Si algo positivo hemos de reconocer a los militantes del Partido Popular es la perfecta sujeción a la línea marcada en el manual de instrucciones que cada madrugada inunda los correos electrónicos y resto de artilugios más modernos que un servidor no utiliza porque me restaría mucho tiempo para la lectura de la prensa. Que ayer lunes ponía especial énfasis en el partido que el Barcelona ganó en Sevilla gracias a la “manita” del árbitro. Como llevo unos años sabáticos futboleros, que alguien me lo explique.
Pues sí, tras la Convención vallisoletana se han lanzado los populares a unas desaforada campaña bajo el lema que dio pie al titular del presente comentario. Y en este juego diario de hilvanar palabras, me van  a permitir que me apropie del mismo para relacionarlo con algunos temas que llamaron mi atención en este pasado fin de semana. Si captas unos miligramos de ironía, no lo propagues, por favor.
En la buena dirección parece conducirse el alcalde de SJR. Tomás Mesa, en espectacular huida hacia delante al más puro estilo de Fast&Furious 6 por la carretera de Teno y después de quedarse tan fresco tras el accidente provocado en la capital tinerfeña bajo los efectos del dos por tres (o del tres por dos, conmutativamente hablando), cree sentirse capacitado y en condiciones no solo de seguir cobrando hasta mayo de 2015, sino de escorarse un fisco más a la derecha, con el consiguiente peligro de un nuevo percance, para presentarse como cabeza de lista de una nueva formación política en la que, obviamente, deberán tener cabida sus actuales socios siempre que Linares y CC cumplan los requisitos mínimos que el decoro y la vergüenza aconsejan. Ños, chiquita oración compuesta me quedó. Si estuviera en activo la mandaba a analizar sintácticamente.
Si este mundo, en general, y el conglomerado político, en particular, se rigiera por las directrices de la normalidad y el sentido común, ese hipotético partido del señor Mesa tendría que ser castigado por el electorado ramblero y condenado al más estrepitoso fracaso. Hasta el punto de que obtener una docena de votos ya sería un éxito. Porque el noble ejercicio de la actividad que rige los asuntos públicos no puede convertirse en una golfería, sin más. Y si por un casual las AIS, o CC, o como demonios quieran denominarse, no se aliaran con el susodicho y concurrieran por separado, que sufran asimismo la condena de quienes han visto reducidos muchos servicios por la apetencia desmesurada de unos ordeñadores profesionales.
En la buena dirección va nuestro presidente autonómico, o quizás, mucho mejor, su blog personal e intransferible. Al hombre hay que reconocerle una virtud. Él se pone a observar lo que pasa por esos mundos de ahí afuera. Sobre aquello que le despierta su atención, medita un par de semanas, llama al negro, le suelta un par de sugerencias y… la segunda transición. En este mundillo de la farándula (política) todo está sujeto a mutaciones, transformaciones, metamorfosis… Menos los actores. Los repartos son intocables. Y de prorrateos va el penúltimo invento. Estamos muy mal atendidos (a la pela me refiero) y hay que cambiar el modelo competencial mediante la reforma de la Constitución y el Estatuto de Autonomía (o de autonodellos). Nada se cuestiona a que se estudie si por un casual pueda caer algún tipo de responsabilidad en los que gestionan desde que la luz democrática alumbró los senderos del porvenir y del progreso (de ellos también).
Lo que pretende Rivero sería equiparable a darle un Lamborghini Diamante al paisano que disfruta de su Seat Panda desde hace cuarenta años. Los cargos públicos se anquilosan, se adocenan, porque su mentalidad no corre a la misma velocidad que los cambios sociales. Y de nada vale demandar canjes en el sistema cuando los conductores siguen anclados en los tiempos en que ni siquiera la marcha atrás estaba sincronizada. Y, en lógica consecuencia, charrasquean demasiado. ¿Tú me entendiste, Paulino? ¿No? Me lo temía. Y tu respuesta solo viene a reforzar mis planteamientos. Ahora consúltame tú a mí sobre las prospecciones. Qué pena me das José Miguel, en verte allí detrás en la foto. Es la hora de dar la voz al pueblo. ¿Ahora? En una propuesta (¿envidia catalana?) que solo conduce a lavar el descrédito, su descrédito. Lo dejo para otro día.
En la buena dirección creía circular Juan Fernando López Aguilar (Juanfer o JFLA). Su excesiva campaña para postularse como cabeza de lista del PSOE en las próximas elecciones europeas le ha jugado una mala pasada. No contaba con la carta que jugaba Rubalcaba, quien viéndose apeado prontamente de la secretaría general, debía colocar sus delfines  antes de que se produjera el cambio del personal de la ejecutiva federal. Y arriba, con toda la promoción que había hecho de su ingente trabajo allende nuestras fronteras, va el partido y le espeta que pondrán toda la carne en el asador, que pretenden potenciar la importancia de la Unión… En fin, que no concuerda lo esgrimido por el uno con los argumentos de los otros. Y de llevarse a cabo la cacareada lista cremallera, el canario escapado de la jaula tendrá que conformarse con el número 4, como mucho, dado que Jáuregui parece tener asegurado el segundo.
Ya podrían haber experimentado con un proceso de primarias. Nada había que perder, porque la relevancia que le damos a este proceso electoral es más bien escaso y tengo mis razonables dudas acerca de si este paso va a influir en los siguientes locales, autonómicos y nacionales. No cuestiono la valía y preparación de JFLA, pero le pierden sus formas. No es que la vehemencia sea mala per se, es que su manera de presentarse, de dar a conocer sus conocimientos ponen de manifiesto una prepotencia soterrada, o tal vez no tanto, que provoca rechazo más que simpatía. O si le damos la vuelta a la tortilla, dejémoslo en atracción fatal. Quisiste vender la piel antes de cazar la baifa y te la pegaron con queso majorero. Y un consejo: no se te ocurra postularte para sustituir a Alfredo porque te la volverías a pegar. Vas a seguir siendo eurodiputado, suculento sueldo, viajes en primera, jubilación asegurada para siempre jamás, puedes crear una escuela de folclore y cantar aquello de “allá en la Europa, a una niña vi poner…”.
Mis estimados y estimadas, como diría Flor@ Marrer@ (El Baifo Ilustrado), disfruten ustedes de un feliz día, pásenlo mejor y si algo de lo escrito de aquí hasta el principio les gustó, bastante que me alegro. Y si lo creen oportuno, denlo a conocer a sus amistades y personas piadosas porque es mi intención presentarme para presidente del Cabildo (el ayuntamiento ya me queda corto) y requiero publicidad. ¿El partido? Estamos en ello. Hasta mañana.