jueves, 6 de febrero de 2014

Sustancioso

Así vino el día de ayer por la cantidad de estupideces que pudimos leer en la prensa. Y menos mal que últimamente no atiendo como es debido al resto de medios de comunicación. Si a los políticos de este país se les cambara una miaja la boca cada vez que sueltan una de sus lindezas, estarían todos mudos a estas alturas de la película. La deformación habría alcanzado tal punto que nadaríamos en un mar de tranquilidad. Pero como España es diferente, tienen tanta suerte estos mentirosos compulsivos que no se les tuercen ni siquiera sus reducidos argumentos neuronales. Por no decir (escribir) otra cosa que también se arquea.
Como comprenderán no dispongo del espacio suficiente para hacer un recorrido por al amplísimo abanico, ni la intención de aburrirte más de lo que pueda hacerlo un telediario. Entiendo que basta con unas guindas a modo de ejemplo clarificador. Y comienzo por lo más cercano.
Flora Marrero es diputada en el parlamento autonómico. Obtuvo su escaño en la candidatura de Coalición Canaria. Ese partido o conglomerado que siempre gobierna en el archipiélago, bien con los unos, bien con los otros. Y cuando debería hallarse preocupada por la insostenible cantidad de parados que hay en las islas e intentar buscar soluciones al drama de las familias implicadas, no se le ocurre a la susodicha –acaso para intentar justificar el inmerecido sueldo– que enfrascarse en una retórica intervención para demostrar su enfado por la no utilización de un lenguaje genérico neutro (buenas tardes a todos y a todas) en lugar del para ella sexista buenas tardes. Pégate un tiro de leche en polvo después de esnifar un puñado de gofio de millo, lancha rápida. Vaya pandilla de zánganos (y abejas reinas) encontramos en estas colmenas. Iba a escribir que no hay por donde cogerlos (o cogerlas), pero me arrepentí. No sea que me tilde de machista directamente. Se empeñan en fomentar la igualdad a base de ahondar las diferencias. Académicos (y académicas) de las poltronas, vividores (y vividoras)… Ya está, no le des más chance porque lo mismo se enfoguetan (verbo que no está en el DRAE, pero que tú entendiste a la perfección). En mi pueblo las concejalas recurren a la arroba, que como bien saben ustedes es la trigésimo octava letra del alfabeto. Échense un higo.
Campaña desaforada la que ha emprendido nuestro particular Gustavo, el más dicharachero de Barrio Sésamo, a saber el huido Juan Fernando López Aguilar (JFLA) a cuenta de la candidatura socialista a las elecciones europeas del próximo mes de mayo. ¿Tanto cuesta volver a dar clases? ¿Por qué esa avalancha en redes sociales (oh, ya me pidió que pinchara en me gusta), amén de los medios tradicionales, en la que se nos traslada las excelencias de un quehacer agotador, que por lo visto ningún otro es capaz de llevar a cabo, con una vehemencia que quizás compartiríamos los canarios si no te hubieses mandado a mudar? Harías bien, pienso en dibujar tu propia caricatura, coger la guitarra y cantar delante de un espejo, en lugar de sermonearnos con tus cantos de sirena. Que ya está bien, pesado.
El alcalde de Las Palmas, muy popular él, estimó que recortes, crisis y penurias no iban con su equipo de gobierno. Por ello, ni corto ni perezoso, incrementó el sueldo de los políticos en un módico 6,75%. Y así lo consignó en los presupuestos municipales. Total, ¿quién se iba a enterar? Pero se enteraron, y lo airearon, por lo que a Cardona no le quedó más remedio que recular (como hoy voy de irónico, utiliza tú el sinónimo que prefieras).
La ministra Báñez (la que reza e implora a la Virgen del Rocío) vino a Canarias porque pensó que el marisco aquí era más barato. No tuvo tiempo –con tanto trajín– de reunirse con algún representante del ejecutivo que preside Rivero, pero sí pudo reunirse con los suyos, con los populares. En las horas de trabajo por las que cobra de mi dinero. Y estando allí todos juntos, puede que al calor de cualquier bebida, soltó que las políticas de Mariano Rajoy están dando buenos resultados en Canarias, nos ayudan a salir de la crisis y a crear empleo. Creo que allá en la aldea almonteña se notó el cambio de postura de la Blanca Paloma. Mejor, se le revolvieron hasta las tripas. ¿Impresentables? Qué va, mucho más.
Para la Cospedal –alguien ya la bautizó como la Generalísima– después del PP, el vacío, la nada. O nosotros o no existes. Si no estás con el PP, no eres, cállate, jódete, cero a la izquierda. Dicho lo cual se fue a comer con su marido del alma. ¿Cuánto le pagan en Castilla-La Mancha por estar todo el día en Madrid? Aunque ayer se marchó a Sevilla donde no se les ha rebajado el forúnculo, pero como el resto es un erial… nada.
No está de acuerdo el PP con la sentencia que no contempló delito en el escrache a la señora vicepresidenta doña Soraya. Es más, sostienen los populares que con ella se legitima la violencia verbal. El principal abanderado del descontento un tal Carlos Floriano. Quien además se pregunta qué habría pasado si un grupo de extrema derecha hubiera rodeado a una vicepresidenta de izquierdas. Como cada vez que hablan insultan nuestra modesta inteligencia, lo de ellos parece no ser verborrea barata. Tienen avergonzados hasta los leones. Por lo que todo debe reducirse a callarnos o a jodernos, que ambas cosas nos han espetado sin rubor alguno. Además, señor Floriano, lo de la vicepresidenta –yo aspiro a que sea presidenta– de izquierdas, todo se andará. Y ese grupo de exaltados o energúmenos de extrema derecha no lo atisbo sino en el seno de su partido, a pesar de los últimos desgajes. ¿O no adelantó ya, por la derecha, el señor Gallardón a la mismísima Marine Le Pen?
Pues sí, tuvo bastante sustancia este miércoles próximo pasado. Y eso que no te he contado que incluso estuve sembrando papas. Desde que pasé a engrosar esa lista denominada clases pasivas estoy de un activo subido. Hasta mañana que estaré de cumpleaños. Y serán seis ejerciendo de abuelo.