martes, 11 de marzo de 2014

Cifras curiosas

O titulares que conducen a engaño. Porque la mayoría de estas manías escritas surgen tras la visual de la prensa diaria. Menos El Marca, pues desde que me enteré de que era el diario más leído en este país me agarré a lo de llevar la contraria. Y ya estoy viejo para cambiar.
Comienzo con algo que no sé bien cómo definir. “Dos goles que no debieron dar sellaron el empate”. Y aunque se trate del reclamo de una crónica futbolística (o futbolera), te juro que la hallé en un periódico de información general. Me quedé patidifuso con lo de ‘que no debieron dar’. Tengo la impresión de que el autor pretendió ubicar el pronombre se, pero se olvidó o pensaba transmitir otra idea que me ignorancia deportiva me impide columbrar. No sé si guarda el susodicho relación con los excelentes comentaristas (Pier incluido) de la televisión autonómica. Que cada día es más de Paulino y Willy, porque ya no es ni de populares ni de socialistas, aunque estos últimos soportan las tarascadas (término balompédico por excelencia) con tal de que no los bajen. Y de tratarse, como me imagino, que hubo los consabidos errores arbitrales, mejor haría la federación, o al que le incumba, en que un artilugio mecánico dirija, y dirima, las contiendas, porque para poner a dos invidentes en las cercanías de las áreas mejor que las imágenes de los centenares de canales televisivos hagan tal labor. Y seguro que con mucha mayor efectividad.
En un digital herreño se indicaba que el aeropuerto perdió 285 pasajeros en febrero. Y los que hemos viajado a esa isla en tal medio de transporte sabemos de las dimensiones de la terminal de Los Cangrejos. Por lo que, si me apuras, se me antoja muy complicado que se pierda una maleta. Nada te digo si son casi tres centenares de personas las que se esfumaron vete tú a saber si para El Tamaduste o se bajaron en La Caleta antes de que el aparato pusiera el tren de aterrizaje en el conglomerado de la pista. A este paso la compañía Binter se va a quedar sin clientela.
Ya que recalé en la Isla del Meridiano, me entero de que en tan reducida superficie hay 8045 vehículos para una población de 10979 habitantes. Me gustaría tener el dato de los menores de 18 años (deben ser unos cuantos, pues de lo contrario estarían cerrados los colegios e institutos), que son los que al no poseer permiso de conducción no debieran, por pura lógica, disponer de auto propio. A los que añadiría los muy mayores, los impedidos y los que voluntariamente eligieron la guagua como medio de transporte. Tras estos descuentos, y no hace falta ser un lince matemático, cada herreño que cumpla las condiciones exigidas debe poseer un coche y medio, más o menos. Menos mal que tenemos al Istac (ese Instituto que se encarga de las estadísticas y otras boberías) para arreglar este exceso y prevé un incremento de 2299 habitantes en los próximos cinco años. Y también me llamó la atención el número de marras. Ni uno más (2300) ni uno menos (2298). A eso lo llamo yo tener puntería en la contabilidad de los embarazos. Ignoro si tuvieron en cuenta la posibilidad de alguna erupción esporádica. Es que en tal disyuntiva los calores aumentan y para esos menesteres no es lo mismo un cuerpo ardiente que otro esmirriado por el frío de San Andrés, por ejemplo.
Si hay alguien en estas islas que utilice cifras para ilustrar sus comentarios –y lo que le escriben para el blog– es el presidente de esta calamidad, perdón, de esta Comunidad. Y casi siempre para realizar promesas que ni por asomo se han acercado jamás a la realidad. Una tesis doctoral sobre los puestos de trabajo propuestos demostraría que de haber dado en la diana con tales apreciaciones, ahora mismo nos podríamos permitir el lujo de elegir en qué lugar u oficio currar. Tal vez por eso comprenda menos esta otra previsión: mejorar las aptitudes de 3000 jóvenes para acceder al empleo. Porque tengo la ligera impresión de que a nuestros jóvenes les sobra preparación (sí, que no todo es fracaso escolar; lo fácil es mezclar el estrépito social con la manía de culpar a los docentes de todos los males habidos). Y capacidad y disposición para desempeñar una labor, también. Pero para qué demonios quiere el cursillo si no lo va a poner en práctica jamás. Preocúpense, y mucho, de que el mercado laboral adquiera otros tintes y déjense de monsergas. Cuando no de machangadas. De qué nos valen tres mil jóvenes aptos si no van a poder ejercitarse. Esto me recuerda los cursillos de educación sexual. Siempre son teóricos. Y estarán conmigo que no es lo mismo. Y ya está.
Concluyo con un aviso a navegantes. El turismo destruye empleo en Cataluña pese al récord de visitantes. Leí el reportaje y las condiciones de precariedad de los empleados de la hostelería rayan el escándalo. Porque el pasado año fueron borrados de un plumazo 19400 puestos. Me temo, señor Rivero, que ir a Berlín para anunciar que tendremos un millón más de turistas no va a ser suficiente. Porque tales aumentos están recayendo sobre las espaldas de los de siempre. Con contratos de miseria y cállate por si acaso. Gobierno y sindicatos tienen otras preocupaciones más perentorias. ¿Privilegios? Qué va. Eso se deja para los que dispongan de empleo fijo, los funcionarios, por ejemplo. ¿No te acuerdas quién soltó la guinda? Yo sí. De ahí la foto que ilustra este post. Y aunque no le votes va a seguir siendo presidente.