miércoles, 23 de abril de 2014

De mal gusto

Cuando las informaciones nos llegan sesgadas y con notorios marchamos de intereses espurios, suelo rebelarme contra emisarios de tal fuste. Porque si tú quieres opinar, canales variopintos tienes a tu alcance. Pero los hechos son sagrados. Y el deber del periodista es contarlos con atino, mesura, juicio y cordura. Lo malo es que existe una pléyade de supuestos comunicadores que ha debido venderse al mejor postor a precio de saldo. Y de ahí al vasallaje, una línea milimétrica.
Los socialistas canarios (si algo de tal ideología les resta), a los que CC hallaron en el chollo de la semana, deberían, siquiera de vez en cuando, cumplir un pequeña penitencia: soportar un par de telenoticias. Por ejemplo, el bodrio de la sobremesa del pasado lunes (grabado estará). A ver si continúan con las agallas de defender al impresentable de su director general, al que no ha tanto ponían a caer de un burro. Que se erigió en coprotagonista de un guion creado a imagen y semejanza de su principal benefactor o mecenas de cabecera. Qué falta de todo lo que se halla escrito en cualquier manual al uso. No satisfechos con ser voceros del negro (http://paulinorivero.com/2014/04/20/vamos-mejorando-cosas), generosos minutos casi reproducen la entrevista habida horas antes en la radio autonómica y posterior visita (casco incluido) al mal denominado Hospital del Sur. Deprimente. Al final voy a tener que avergonzarme de cierto título que guardo en un cajón y deberé matricularme en la universidad de la calle para equiparar mi formación con la de tan egregios personajes. Rebenque, que soy un rebenque.
De mal gusto me pareció el que aprovecharan –siempre hay aprovechados– los regalos de las monas de Pascua para enviar mensajes alusivos, pero ilustrados con fotografías de personajes públicos. Que, aunque no demasiado afortunados en el aspecto físico de su cara, merecen el mayor de los respetos.
De mal gusto que se detallara con todo lujo de detalles el importe que ha supuesto el rescate del helicóptero, y sus ocupantes, accidentado en las cercanías de Fuerteventura. Por educación y tacto hacia sus familiares, bien pudo quedar este capítulo más que justificado en el apartado de fondos reservados.
De mal gusto, y vamos con otra tragedia, el mensaje que aparecía en otra tele (igual de portento que la de Willy) mientras se daba cuenta de los trabajos de los equipos de rescate en el pesquero hundido en aguas asturianas: “Tres de los cuatro marineros fallecidos ya han sido dados de alta del hospital”. ¿Prisas? Por supuesto que no, una falta de profesionalidad equiparable a las dimensiones del pino gordo de Vilaflor.
De mal gusto la declaración de un candidato insistiendo en la importancia de que haya una voz canaria en Europa. Sin que aclare a la ciudadanía (a la que pide el voto sin rubor) en qué puesto va en esa coalición de otros nacionalismos de mayor fuste y empaque y en la que Canarias no se va a comer un rosco. Máxime cuando a renglón seguido, el dicharachero Paulino espeta que los intereses de Repsol guardan estrecha relación con CIU, la Caixa y Cataluña. Me imagino que pasando por Soria.
De mal gusto la propuesta de flexibilización de la Ley de renovación turística, aprobada hace escasos meses y suspendida cautelarmente por el recurso del gobierno nacional. Que ha presentado CC, con la genuflexión socialista de rigor (¿no va a querer Rivero mantener el pacto hasta el infinito?), a los empresarios de Gran Canaria, disconformes desde su tramitación, y dándole la puesta en escena conveniente como para que los imbéciles que les pagamos creamos que el trabajo parlamentario es arduo, serio, concienzudo… et une merde.
De mal gusto, por no mentarlo como un insulto a los desgraciados que buscan trabajo desde hace la tira, los cánticos de excelencia en el turismo de Semana Santa, y las previsiones de batir todos los récords en este próximo verano. Como vienen más y los atendemos con los mismos (cuando los competidores naturales del norte africano vuelvan por sus fueros y no podamos competir…), habrá que concluir en que el dinero extra que reciben los hoteleros solo sirve para incrementar diferencias entre ricos y pobres. Y ni se molestan en renovar los establecimientos, porque saben que los gobiernos de turno se encargarán de suministrarles los cuartos a fondo perdido. Y que los casi trescientos mil que miran diariamente pa´l palomo vayan de excursión a El Sauzal a lavar sus malos pensamientos.
Y cada vez que escribo de temas trascendentes, ni los amigos políticos que poseo me remiten comentarios. Ni se dan por aludidos. Vienen meses de cambios de caretos, y caretas, y no es cuestión de complicarse la vida, no sea que los electores se despierten. Te pongo un ejemplo: Hubo uno que prometió tres millones de puestos de trabajo. Que se ha venido significando por reiteradas meteduras de pata en estos tres últimos años. Hoy es el candidato principal del PP, pues Cañete aspira a mucho más que ser simple eurodiputado. Como no caduca, come gusanos y se baña con agua fría, se encuentra capacitado y debidamente configurado para ser comisario. Si nos mata de hambre, el segundo verá cumplida su promesa.
Tampoco espero nada por el presente post. Twitterfeed lo enlazará a las redes sociales, pero si eres cargo público y te sientes, por casualidad, un fisquito aludido, pasa olímpicamente, de puntillas, que a ti se te da bien. No sea que el 25 de mayo, y convocatorias siguientes, vaya este intrépido escribidor a tomar represalias e introducir en el sobre la consabida etiqueta de Anís del Mono. No, las monas de Pascua ya habrán quedado desfasadas. Además, son caras y no estamos para dispendios tales por obra y gracia de elegidos y agraciados. Qué (des)gracia.