martes, 8 de julio de 2014

Dos importantes retrasos

Quisiera hoy centrarme en dos asuntos que llevan bastante tiempo en el candelero (que no candelabro, que dijera cierto paisano metido en corrales ajenos) sin que los organismos públicos competentes (en los presentes tengo mis serias dudas) se vuelvan algo más menesterosos para su pronta, qué digo, inmediata resolución.
De una parte, el engorroso trámite del certificado de residencia. Tema que no capto sea de mucha preocupación para el gobierno canario. Que deberá ser, me imagino, la institución que se “pelee” con el de la nación para que los residentes en las islas puedan disfrutar, sin tanto agobio, de los descuentos en los viajes que legalmente tenemos reconocidos.
Do José Manuel Soria, ministro de Turismo, entre otras facetas, por su indisimulada lucha, y a la viceversa, con don Paulino Rivero, presidente de esta Comunidad Autónoma, se ha olvidado de su procedencia y nos da la impresión de que su misión es fastidiarnos. No toca ahora inmiscuirnos en los vericuetos petrolíferos, pero sí que, de común acuerdo con la ministra Pastor, ya ha tenido sobrado tiempo para agilizar los trámites.
En plena época de fiebre informática, es inconcebible que debamos acudir a nuestro ayuntamiento para demostrar que los datos que se expresan en nuestro documento identificativo son ciertos. Te ponen una multa de tráfico y no vale hacerte el loco porque ya Hacienda se encarga de cobrarte la pertinente sanción. Pero en este particular que nos concita, el acceso de las compañías transportistas a los ficheros del Ministerio del Interior no van por los derroteros adecuados. Y ya está bien.
Son muchos meses de espera. Y en el blog presidencial, fuente informativa por excelencia para los telediarios de ‘La Nuestra’ (chiquita falta de ignorancia), se ha corrido tupido velo. Los que no disponemos de los medios que algunos privilegiados esgrimen, estamos cansados de contemplar luchas intestinas por cuestiones de mucha menor enjundia, mientras se pasa olímpicamente en estos otros. Al alcalde de mi pueblo no le he escuchado una palabra al respecto. Pueda que haya recibido órdenes para que permanezca en silencio. Pero si tanto se les llena la boca para proclamar que por arriba de todo están los vecinos y su bienestar, ya va siendo hora de que lo demuestren con hechos.
Se habla de septiembre como la fecha tope para solventar la molestia. Aunque las dilaciones habidas en el segundo de los aspectos a tratar, no hace presagiar un horizonte diáfano. Y vamos con el mismo.
La apertura del tramo de autovía (TF-5) entre Buen Paso (linde guanchera e icodense) y El Tanque. Ya la pasarela de Los Moriscos está colocada. La señalización, lista para ser interpretada. La burocracia desespera, creo (aquí coincido con Manolo, mi alcalde). De continuar los retrasos, la hierba crecerá en las rotondas, el asfalto se deteriorará, algún gracioso pintará las señales, la carretera de entrada a Icod seguirá pareciendo un campo de minas, en la subida hacia El Amparo tendremos calvario para rato… Qué suerte tienen los que pueden ver los problemas desde lo alto. Y soslayan los inconvenientes que debe seguir sufriendo el resto de mortales.
Si yo fuera –hipotético caso– alcalde de la Ciudad del Drago, me habría plantado hace rato. Pero no lo soy. Con la diferencia añadida de que Jesús no se debe. Cheo, casi seguro de que sí. Echo en falta decisiones valientes, de calado. Porque los vecinos estamos hartos de incompetencias, cuando no de negligencias. No me imagino que esto hubiera pasado en tiempos de Carmelo. Y no es remembranza de que cualquier tiempo pasado y tal y cual. Hombre, qué podemos pensar. Demasiados apoltronamientos. La buena vida, los mejores sueldos y un exceso de asesores y aduladores, han posibilitado que la despachitis aguda sea enfermedad de muy difícil curación.
A lo peor es que Rivero y Berriel buscan un hueco en su muy complicada agenda para darse un salto –en helicóptero, por supuesto–, cortar la cinta y darse un paseo (en coche oficial, por supuesto).
¿Dará norte de esta denuncia el director de informativos de la cadena pública regional en las noticias de mañana, tarde y noche, como acontece con el paulinorivero.com? ¿Y por qué es mejor el de él que el mío? El contenido de este lo escribo yo. ¿Son capaces otros de mantener idéntica afirmación?
Hasta luego. Me voy para esas medianías.