martes, 29 de julio de 2014

No le demos más vueltas

Se presentaron tres. Los militantes votaron. Ganó uno y perdieron dos. El elegido forma su equipo. No hay más. ¿Tampoco es esto democracia? Pues aviados vamos. A bastantes de profesión tertulianos, pónganles pesebre aparte. A determinados editorialistas, la bilis les puede. A feisbucianos de la provocación y el chanchullo, que se ahoguen en el mar de sus contradicciones. Y a otra cosa. Perdón, perdón: dejen las fotos para los que no tenemos nada que hacer y dedíquense a trabajar. Estoy de tanto selfie hasta allí.
Vaya con el muy honorable hijo de la gran banca suiza. ¿O andorrana? Cuídense, catalanes, de semejantes independentistas, porque acabarán pidiendo limosnas madrileñas. Qué ganado más selecto. Y la fiscalía (a cierto sitio la mayúscula) aún se plantea si solicitar que el prolífico progenitor (así cualquiera) debe prestar declaración por tamaña ocultación. En 34 años no tuvo tiempo el angelito de buscar un resquicio para regularizarse. Claro, entre tanto polvo que levantaba su actividad política, así le fue… a la parienta, diana de sus desahogos. Eso, llámame como te venga en gana. En este país para estar bien considerado hace falta mucho más que un buen bote de la Primitiva.
Canarias lidera la recuperación económica. El turismo es la locomotora de nuestra boyante economía. Lo que se traduce en una disminución de tal calibre en la lista de parados, que el domingo –como viene haciendo desde que era chiquito– pasado, y en el blog presidencial, se desbordaron las alegrías. Deduzco, pues, que los datos de la EPA están falsificados y que se trata de una estrategia popular (soriana) para poner en entredicho los magníficos mil cuatrocientos noventa y dos planes de empleo con los que un muchachito de El Sauzal le ha pegado tal cambio a las islas… ¡Ah!, lo mío es literatura. Pos vale.
Cuando se celebren las primarias –si las hubiera o hubiese– para elegir los candidatos socialistas en las convocatorias electorales que se avecinan, lo mismo me animo y participo. Siempre que la cuota exigida no exceda de los 50 céntimos mensuales que tengo estipulados para gastos superfluos. Cierta vez me dijeron que no sobraba nadie. Yo, y no creo que sea por llevar la contraria, sostengo que hacen falta muchísimos más de los que están fuera del círculo por múltiples y variopintas razones, y claro que sobran unos cuantos de los que están ahora mismo dentro de los límites que marca la circunferencia, que no suman, sino restan. Y que no disimulan apetencias. Esas vocaciones de (auto)servicio, qué quieres que te diga.
En mi pueblo, por lo que escucho, hay tres o cuatro aspirantes. Eso me soplan. Pero no me convencen. Más de lo mismo. Esperemos esos congresos que se vislumbran en el horizonte bien cercano. Y es que mayo no queda muy lejos.
Observarás que no puse al inicio foto que ilustrara este breve comentario. Lo dejé para el final. Una nueva entrega del pateo gomero, que hoy hace

DE SILBOS, OTRA VEZ (IV)