miércoles, 29 de octubre de 2014

En peligro de extinción

El Cabildo de Gran Canaria, a través del Patronato de Especies Naturales Protegidos, invertirá 139.000 euros en los próximos cinco años con el objetivo de garantizar la supervivencia de tres especies endémicas de la isla en peligro de extinción.
En concreto, el Patronato ha dado el visto bueno a un plan del Gobierno de Canarias con el que se persigue la recuperación de la crestagallo de Doramas (Isoplexis chalcantha), la salviablanca de Doramas (Sideritis discolor) y el alamillo de Doramas (Pericallis appendiculata var. preauxiana).
La presidenta del Patronato, María del Mar Arévalo, explicó que estas especies cuentan con pocas poblaciones naturales y con un número de individuos que no garantizan su supervivencia en el medio natural si no se ponen en marcha acciones de conservación.
María del Mar Arévalo avanzó que el vivero de la Finca de Osorio, en Teror, ya se ha adelantado a este plan de recuperación y cultiva individuos de estas especies, incluido el alamillo, y se prevén reintroducciones en hábitats idóneos que cuentan con la autorización del Gobierno de Canarias.
Leída la información, de la que constituye un extracto los cuatro párrafos anteriores, me puse a pensar (la jubilación da por eso) si la medida no podría ser extrapolable. Porque individuos íntegros y no contaminados es lo que necesita el país de manera urgente. Y Canarias no va a quedar al margen. O dicho de otra manera, como sigan aflorando casos de podredumbre y para no estar construyendo más cárceles, el stock inmobiliario, amén de sus propias villas y residencias de lujo, se va a destinar al acogimiento de tanto mangante. Al tiempo, los que van a estar en peligro de extinción serán los cuatro bobos de siempre (me incluyo) que no son capaces de mangarse ni un billete de 2 euros pensando que te van a trincar. ¡Ah!, y como te pesquen, vas a sufrir las consecuencias de una ley inventada para los que hurtan en los supermercados con la finalidad de darle de comer a la prole y no para la ingente cantidad de chorizos que nos están provocando un significativo aumento de los índices de colesterol.
Esta señora (o señorita), consejera de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo, fue la que puso el grito en el Roque Nublo cuando hubo un vertido de piche en la playa de El Cabrón (Agüimes), lo que vino a calificar como un hecho delictivo e irresponsable. Y como su jefe, el ministro Soria, también está escandalizado por estas mínimas expresiones (argumentario popular) de corrupción que casualmente salpican, y mucho, a su partido, sus veleidades petroleras (tome nota, señora Arévalo) y sus preferencias culinarias son meras conjeturas en mentes calenturientas. Y como siga incordiando, jubileta protestón, el elevado gasto en pensiones (8.078 millones de euros en octubre) va a disminuir de manera drástica. Menos mal que el gobierno del PP ya está en ello. Imagínate que no fuera así, que Mariano no se preocupara y dejara la nación al garete. Qué sería de nosotros, pobres indefensos.
Y ahora casi en serio. Son disciplinados. Hay que reconocerlo. Y las instrucciones se cumplen a rajatabla. Ya puede estar Jonás machacando en sucesivas sesiones plenarias para que se tome en consideración que las familias numerosas (y con la vuelta de hijos y nietos a las casas de los abuelos, un drama) no gastan más agua porque sean más limpios que el resto de realejeros, sino que el consumo guarda relación con el número de personas que habitan en los domicilios. Y que, en lógica consecuencia, se implante una tarifa en consonancia con las necesidades. Que no es más que lo que se estableció (una cuota única, independientemente del número de hijos matriculados) cuando fundamos las asociaciones de padres (y madres) en los colegios. Pues bien, Manolo presenta el anteproyecto de Presupuestos para el ejercicio de 2015 y vende como propio esta idea ajena (que había sido rechazada hasta la saciedad), porque en mayo toca cita con las urnas. Aunque él arranque la caña bien pronto y deje la administración local.
En peligro de extinción, igualmente, deben estar los policías locales (a expensas del sueldo de Marrón) y muchos de los operarios de las empresas municipales. Porque nos hemos inventado un gestor de incidencias en la vía pública. Para que los concejales no se molesten demasiado en sus paseos con los coches oficiales. No es cuestión que se distraigan y tengamos que añadir el remiendo del chapista. Te resumo:
Tú vas por la calle y hallas lo que consideras una anomalía. Sacas una fotografía (cómo me las ingeniaré sin móvil) y te vas a la web municipal. Allí encontrarás un formulario. Lo rellenas y lo remites, junto a la instantánea, a la superioridad. Como alcalde y concejales liberados ya tienen entretenimiento asignado, será otra persona la que reciba esa avalancha. Porque con los rebaños de cabras y las cagadas de los perros tendrá exceso de trabajo. Depresión a la vista. Baja médica…
Concluyo. Conmigo no cuentes, Manolo. Que yo curre para que otro cobre, va a ser que no. Si al menos me regalaras un chaleco reflectante. Me haría una ilusión. Cómo se las arreglará Milagros en Santa Úrsula al gobernar con solo dos concejales que le echan una mano. El resto le pone el cango.
Hasta mañana.