miércoles, 12 de noviembre de 2014

1499

–Estamos en ello, al ritmo pertinente, sin prisas pero sin pausas.
–Pero…
–Será en el momento justo, ni un minuto antes ni un minuto después.
–Aunque…
–Efectivamente, cuando toque, y está más que demostrado que ahora no corresponde.
–Sí, tú lo ves así de transparente…
–Puedes pensar lo que estimes oportuno porque a lo mejor aciertas.
–O yo estoy torpe o a lo peor…
–Cuanto más sepa la gente de todo, mejor. Por saber muchísimo no va a pasar nada malo, luego ya se verá. Y es que nunca se sabe.
–No, algo he estudiado. He procurado formarme pero no me resuelvo…
–A veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión, que también es tomar una decisión. Jolines, cómo progreso.
–Puede que así sea. ¿Y de la falta de puestos de trabajo?
–Vamos a ver, eeeh, uuum... ¿Medidas para crear empleo? Bueno, la verdad es que me ha pasado una cosa verdaderamente notable, que lo he escrito aquí y no entiendo mi letra. Ni don Rodrigo (el médico) en sus mejores tiempos.
–Concrete, por favor.
–Sabemos lo que tenemos que hacer, lo tenemos muy claro y lo vamos a hacer. Y no es promesa baladí.
Parole, parole, parole. Auscoltami.
–Quien me ha impedido cumplir con mi programa es la realidad. Tan tozuda ella (como la Esperanza, ji, ji, ji)
–¿No cree que sería obligatorio…?
–Hay que apoyar a las mujeres emprendedoras… Hay que apoyarlas, hay que apoyarlas… porque emprenden. Fíjese en mi particular caso y cuánto he delegado en la del Zorrilla. No se olvide de poner el contracto que la liamos.
–La metamorfosis social es un hecho ineluctable que…
–La reforma laboral puede suponer abaratar el despido o no. Esta la bordé. Pienso, luego despisto.
–Queda un suspiro para la próxima convocatoria electoral y las encuestas…
–Si interesa al conjunto de los españoles, lo haremos, pero hasta el momento presente no nos hemos planteado hacerlo. ¿Para qué? Ya se lo comuniqué antes: Cuando toque.
–Se les acusa de opacidad. ¿Algo que declarar?
–No podemos gastar más de lo que tenemos porque entonces lo tenemos que pedir prestado. Y los bancos no (se) fían.
–Las controversias ministeriales…
–Hay muchas personas que no entienden lo que hacemos. Puede que sea porque no lo explicamos bien. Y es raro, debe ser por falta de preparación, o por la herencia recibida. En fin, más claro no puedo ser.
–¿Tarjetas opacas?
–Ya me gustaría a mí saber por qué esto no se ha hecho antes. Ya me gustaría que se hubiese hecho antes.
–¿Y de los viajes de Monago?
–Cuando tome la decisión, se lo comunicaré al conjunto de los españoles, hasta ahí podíamos llegar. Ejemplaridad ante todo.
–¿Se bañará estas Navidades en Amadores?
–En este momento estamos estudiando la situación, si nos conviene o si es necesario.
–Lo mismo llueve…
–Lo peor es decir que no se puede hacer nada y esperar a que escampe, porque no escampará.
–Un mensaje para ese futuro inmediato.
–No estoy en condiciones de darles buenas noticias a los españoles, pero lo estaré.
Fin de la cita.
¿Por qué 1499? Porque mañana alcanzaré la 1500. Mis chicos se hacen mayores. Así de diáfano. Como este diálogo de sordos. O de besugos.