martes, 13 de enero de 2015

Ayer hizo un siglo

Ayer, martes y trece, me dediqué a husmear en periódicos de años muy idos. Tanto que seleccioné estas pinceladas de hace un siglo, exactamente. Que fue miércoles, por cierto.
Comenzamos con un bando de Pancho Villa. Lo publicó La Opinión en su página 1:
“Desde Méjico. Un bando de Villa. Pocos documentos como el siguiente bando, de Villa, para juzgar de la situación por que atraviesa Méjico.
Ejército constitucionalista. Cuerpo de ejército del Norte. Prevenciones á todos los miembros del ejército constitucionalista, sin distinción de grado, que se encuentren dentro de los límites del distrito federal de Méjico.
1. Queda estrictamente prohibido á todo jefe, oficial é individuo de tropa allanar casas en busca de automóviles, muebles, coches u objetos que pertenecen á los habitantes del distrito federal.
2. Igualmente se prohibe terminantemente á todo miembro del ejército constitucionalista, sea cual fuere su grado, ocupar casas habitadas ó no habitadas, salvo el caso de pagar la renta correspondiente y con consentimiento del dueño.
3. Se previene á todo miembro del ejército constitucionalista, sin distinción de grado, que queda prohibido todo género de escándalos, atropellos, abusos y manifestaciones hostiles castigando al responsable ó responsables de ellos.
4. Queda estrictamente prohibido á todo miembro del ejército constitucionalista, sin distinción de grado, hacer préstamos forzosos ó exigir al comercio la entrega de mercancías por vales personales, salvo el caso de llevar una orden explícita del Cuartel General de las fuerzas á mi mando.
5. Se prohibe á los individuos de tropa andar montados y usar sus armas dentro de los límites del distrito federal, salvo el caso de encontrarse prestando servicio.
6. Se prohibe estrictamente la venta de bebidas alcohólicas y fermentadas, de todo género, dentro de los límites del distrito federal.
7. Toda queja de los habitantes del distrito federal contra un miembro de las fuerzas á mi mando debe ser presentada al Cuartel General, para su investigación. El que contraviniere alguna de las anteriores prevenciones quedará á disposición del Cuartel General y será castigado con la pena de muerte.
Campamento de Huichapán, Noviembre 24 de 1914. El general en jefe, Francisco Villa”
Y en la misma página, La Opinión copia (algo frecuente en la época) de Diario de Tenerife:
“Una cura interesante (Del Diario de Tenerife).
Fué la realizada ayer en el Hospital de niños por el Director del Establecimiento don Diego Guigou, auxiliado por los señores Naveiras y del Río, en el niño de ocho años José Benítez y Díaz, de Güimar.
El paciente sufrió la caída de un burro el dia 1.° y lo trajeron al Hospitalito el día nueve.
Por efecto de la caída había sufrido una fractura estrellada del cráneo, con gran hundimiento del hueso parietal y hemorragia sobre la cubierta del cerebro.
El señor Guigou le hizo la trepanación en el centro de la fractura, para el levantamiento de los fragmentos del hueso y extracción de los coágulos de sangre.
El niño soportó bien la operación a pesar de la gran importancia y gravedad de ésta y de la lesión.
Sea enhorabuena”.
Y en el mismo periódico, pero en su página 2, este ‘estampido’:
“Volando. Un aviador alemán que se presentó haciendo vuelos sobre Amiens, fué perseguido por un aeroplano francés. Este logró vencer en la lucha. El aeroplano alemán se vino a tierra y el piloto quedó estrellado”.
Vamos a El Progreso, página 3:
“Sirvientas. Se necesitan dos para una casa inglesa, una cocinera y una para dentro. Es preciso que sepan su obligación.
Razón Marina 11 , entre nueve y doce de la mañana”.
Por último, en Diario de Tenerife, página 2:
“Se nos pide que llamemos la atención de quién corresponda, acerca de la necesidad de que se coloque una lamparilla eléctrica en el antiguo callejón de la Recova, convertido hoy y siempre, en letrina pública, ó de no conseguirse esto, procederá su clausura por ser un inconveniente para la higiene pública”.
Las ilustraciones también se corresponden a la citada fecha de 13 de enero de 1915. La primera, de Diario de Las Palmas, página 3, y la segunda apareció en Gaceta de Tenerife, página 3.
Sean felices y nos volvemos a encontrar mañana.