viernes, 6 de marzo de 2015

CC

Ayer tuve un intenso día de trabajo. Mucho. ¿Por qué te ríes? ¿Piensas, acaso, que los jubilados estamos siempre mano sobre mano, ociosos en el más amplio sentido de la palabra? Oye, que la duda ofende. No te cuento todo lo que fui capaz de hacer porque lo mismo alguien se lo sopla al que me paga y…
Anoche tuve un sueño –claro, imagínate lo cansando que estaba– que me trasladó a la época en que era maestro de escuela en activo. Ya me ha ocurrido en varias ocasiones. Debe ser que en la familia hay muchos docentes y uno sueña de lo que oye por el día. Ahora bien, tengo una ventaja, siempre gano yo en esas fantasías. Hasta estos mismos instantes, no ha habido alumno que me haya tumbado mis planteamientos imaginativos. Qué bueno es soñar así, Te levantas con un ánimo (o dos) renovado.
Nada más sentarme ante el ordenador para la ración diaria informativa, me llaman por teléfono para preguntarme que había pasado con la entrada de hoy (con esta que estás ahora leyendo). Chacho, me asignan una obligación por real decreto. Si yo no tengo necesidad ninguna de estos sacrificios. A veces me pregunto que haría todo el santo día si no tuviese esta manía de teclear (sí, ya sé que con dos dedos; y qué, si no te lo cuento ni te enteras) cualquier bobería.
Pues no, rotundamente equivocado. Nada que ver el título con esa (de)formación que es Coalición Canaria. Y si están como están, no será por mi culpa. Desde que a Rivero le surgieron los aires irónicos, ha tenido que ser Soria el que deba salvarle los muebles a Clavijo. Lo malo vaya a ser que entre los dos no alcanzan los tan ansiados treinta diputados. Me daría una alegría. Tengo ya decidido no votar en mayo ni a los unos ni a los otros. Lo malo es que ello pasaría por la entrada de ese conglomerado de ex que se denomina Nueva Canarias. Por cierto, ¿cómo se les escapó el baifo y no ficharon a Manolo Reyes? Debe ser que San Juan de la Rambla aporta escasos votos. Cuando se desprecia lo de grano a grano, malo.
Te lo explico ya. CC puede valerme para el binomio Campañas-Candidatos. Si ya en Andalucía se ha iniciado, de manera oficial, la carrera de obstáculos, todo lo que resta de año será un sinvivir permanente. Se profundizará en el contacto directo con el ciudadano (luego lo olvidarán durante un trienio) y los rebenques (yo me incluyo, ¿y tú?) seguiremos pagando sueldos de alcaldes, consejeros, diputados, senadores… Ahí tienes, por ejemplo, al que rige los destinos del municipio en el que nací y en el que vivo. Lo mismo se va para Arafo que lo vemos cargando arena para la playa icodense de San Marcos. No atiende los asuntos de Los Realejos (para eso está Adolfo) y va a por el doblete. Que es, de facto, triplete (Secuencia de tres nucleótidos en un ácido nucleico, y en particular en un ARN mensajero). Ños, lo de mensajero vino de perillas. Oh, fíjate tú que se empeñó en solicitar al Cabildo que coloque unas placas antirruidos en la salida número 39 de la autopista (El Castillo), porque unos vecinos se lo han demandado. Pues mira que paso por allí caminando. Y ni multiplicando por varios millares, puede haber comparación alguna con los que sufrimos oscuridad total en la vía desde La Gorvorana (cómo voy a poner El Bosque si ya se lo cargaron) a Punta Brava. Al estadista, estratega y mandatario ya le queda corto el consistorio y apunta nuevos objetivos.
A los que se asoman a esta ventana de Pepillo y Juanillo los presupongo leídos, que se preocupan por estar al día en los menesteres públicos, de la sociedad. En suma, inteligentes. Y habrán observado cuánto movimiento del tingo al tango suscitan unas elecciones. Aquello que en mis tiempos se llamaba ideología feneció en la más absoluta indigencia. Hallas ejemplos a porrillo de las habilidades en saltos de longitud y altura (bueno, y si quieres añadirle la pértiga, no te recates). Y Román (cuánto lo quiero) al acecho. Tiene instalada una terminal en el Mencey y no pierde detalle de todo lo que se mueva en Canarias. Porque su empeño de crear una Canarias Nueva (perdón, una Nueva Canarias) a base de todo lo viejo e inservible que halle a su paso, se va a parecer, muy mucho, a esos tinglados que vemos por los campos, en los que los propietarios de las finquitas han montado unos chiringuitos con bañeras, bidones de plástico, ruedas de cables, rejas metálicas…
Puesto que los vecinos de la parte alta de San Juan de la Rambla están enfadados con el ayuntamiento por la carencia de instalaciones para los difuntos, leo en un periódico unas declaraciones del alcalde al respecto que, con todos los respetos, no salieron de su boca ni jarto de leche con gofio (por no expresar lo que realmente quise escribir, se me adelantó Reyes). Lo bueno de todo esto es que si en estas elecciones, con la dispersión del voto que se prevé, Tomás debe irse a casita, me temo que acabe de asesor, como su otrora compañero de fatigas (ahora ya se llaman por su nombre), al estilo de la actual consultoría M&M (Los Manolos) y pasar a constituir la MTM (Medida del Tiempo de los Métodos).
Pues sí, estimados amigos (y amigas). Movidito viene el panorama. Y aquellos que aún tenemos dos dedos de frente (y más en muchos casos) nos alegramos al comprobar cuánta gente preparada se halla al frente de nuestros destinos, qué cantidad de personas es capaz de un desprendimiento tan generoso, que a cambio de nada destinan muchas horas al día para procurar resolver los problemas de la sociedad. Dignísimos acreedores del aplauso generalizado.
Y Paulino, por las tardes (por la mañana dará clases, no lo olvides) se dedicará (tiene varias ofertas) al comentario deportivo. Juan Carlos Castañeda está viendo peligrar su trabajo en la Ser. Ay, Señor del Gran Poder. Y lo que nos queda.
Pasen un feliz fin de semana. Y perdonen el retraso.