lunes, 4 de mayo de 2015

Conejos

El lamentable estado de las retamas en Las Cañadas sigue suscitando comentarios y opiniones dispares. Algunos biólogos estiman que la abundancia de conejos (silvestres o salvajes) en aquellos lugares causa tales estragos en la flora autóctona que las plantas no tienen tiempo de regenerarse, lo que conduce a la progresiva desaparición de las especies. La historia nos recuerda pasajes de antaño cuando las cabras transitaban por las cumbres de la isla. Ahora se comen las plantas de los jardines que trincan a su paso. Pero la culpa es del Cabildo.
Uno, lego en esta como en otras tantas materias, cree que algún conocimiento de causa tendrán los que han estudiado para eso, como decían mis antepasados. Y que sus conclusiones no se habrán obtenido en una rifa de la tómbola de la fiesta. Que no debe significar que les asista la verdad absoluta en el controvertido tema. Pero como a todos nos encanta la belleza de la floración, y de ser cierto que la vegetación no medra, soluciones habrá que buscar para que no llegue el triste momento de los lamentos sin marcha atrás. A los que somos tan dados los españoles. Puede que los canarios más.
De otro lado nos tropezamos con los cazadores. Entre los que viene a significarse la figura del alcalde de Los Realejos. Quien se ha creído tanto la máxima de su capacidad superior que se erige en defensor a ultranza no ya de la existencia de los roedores sino de que se incremente la existencia de los mismos. Sabía este aprendiz que Domínguez, amén de notable empresario por vocación y político de muchos tentáculos por afición (o lo mismo vale también al revés), no había dejado muy acreditado su nivel de estudios en la declaración presentada en el Congreso de los Diputados. Pero su repentina formación académica en asuntos medioambientales nos tiene que llenar de orgullo a todos los realejeros. Aprendan los ecologistas. No solo reparte consejos sino también conejos. Y dada su condición de doble aspirante electoral, se prodiga en lecciones magistrales. No les extrañe que proponga antes del 24 de mayo que hagamos prospecciones petrolíferas en el Llano de Ucanca, dado que los posibles vertidos formarían una piscina de indudable atractivo para las oportunas fotos al Padre Teide.
Defendamos los conejos
que hay sueltos por Las Cañadas
en auténticas manadas
y no seamos pendejos.
Manolo, el de Los Realejos,
que también es cazador,
¿cuándo duerme este señor?,
no se anda por las ramas:
A joderse las retamas,
el salmorejo es mejor.
Tenía pensado sacar el carné de pescador para entretenerme un rato este próximo verano, pero lo mismo me compro una escopeta. Y me iré a matar conejos a dos mil y pico metros de altura. Lo que no saben los biólogos es que son más resistentes a las enfermedades (el frío los conserva) y al soportar menor presión atmosférica su carne está más blandita, casi flota. Como las ideas de los políticos que se hinchan de alegar para convencernos de que van a hacer lo que no han sido capaces durante largos años de mandato. Qué poco pueden transformar los ilusionados magos, como mi amigo Paulino, ante estas eminencias dotadas de ciencia infusa.
Si hasta aquí he logrado que leas, te recuerdo que hoy es 4 de mayo. En Los Realejos el día después. Ganaron las dos calles. Una quemó más cantidad pero la otra lo suplió en calidad. Fueron mejor lanzados. Se nota la diferencia. La experiencia es un grado.
Unos buenos amigos me recuerdan que han sido muchos los que han dado el callo para conseguir estos galardones concedidos. Me refiero a lo del Mérito o Interés Turístico. Y se hallan mosqueados porque ciertos advenedizos pretenden arrogarse todos los valores. Les he respondido, ya que me he confesado no seguidor del evento, que vayan a reclamar a la Avenida de Canarias. Allí, de fotos del bien quedar son verdaderos maestros. Además, les encanta apropiarse de todo lo que pueda significar publicidad gratuita.
Y termino con el mal estado del piche en la carretera que atraviesa La Montaña. Del que ahora casi todos alegan algo. Con el dinero de los semáforos habría habido para asfaltar todo el tramo, desde los susodichos hasta la salida de Los Afligidos. Ven cómo se puede sacar un conejo de la chistera. Dinero hay. Lo malo es que se reparte en función de amistades y no de necesidades.
Hasta mañana. Y felicidades en su cumpleaños a una seguidora incondicional de este blog: mi hermana.