martes, 26 de mayo de 2015

Hespérides

Del ejemplar de esta revista (monográfico a Tacoronte), publicado el 3 de octubre de 1926, selecciono las páginas que inserto a continuación. La relación del poeta y maestro José Galán Hernández con este pueblo de Los Realejos es asimismo más que evidente. Plumas mucho mejor cortadas que la mía saben bastante del particular, por la que este pasaje es mero anecdotario.
No, nada que comentar a los resultados del domingo. ¿Valdría para algo? Los pueblos dictaron sentencia y como tal se acata. Como ese día estuvimos de cumpleaños familiar, infinitas fueron las conversas electorales. Increíblemente agotado acabé, por lo que estoy pensando hacerle caso a doña Esperanza Aguirre y tomarme un año sabático. Y la prueba de este evidente cansancio es que ayer lunes eran tantas las ganas de escribir que aquí tienes la prueba de mis disminuidas energías. Y eso que los valores de la analítica que me hice la pasada semana no me señalaron ni un asterisco. Ni colesterol, ni azúcar, ni ácido úrico, ni triglicéridos, nada, como una puncha. Seguiré caminando. Y mientras realizo el ejercicio, llevaré lápiz y un pedazo de papel por si me surge una décima. Menos mal que El Giro me tiene entretenido.