jueves, 11 de junio de 2015

Axiomas

El chivato (DRAE) me sopla: Axioma (Del lat. axiōma, y este del gr. ξωμα).
1. m. Proposición tan clara y evidente que se admite sin necesidad de demostración.
2. m. Mat. Cada uno de los principios fundamentales e indemostrables sobre los que se construye una teoría.
¿Te acuerdas de aquello de que el orden de los factores no altera el producto? Por ahí van los tiros. Yo no sé si el álgebra está molesta con la lógica. Pero mi lógica me indica que el orden de las palabras sí altera el mensaje (producto).
Llevo décadas insistiendo (machacando en hierro frío) en que si al decreto que regulaba los derechos y deberes del alumnado (todavía existirá con las modificaciones de rigor) se le hubiese conmutado el enunciado ubicando en primer lugar las obligaciones, lo mismo habría tenido la película un final diferente. Porque no hay peor remedio que suministrar la medicina sin existir contagio de por medio. Desde el instante en que declaramos solemnemente que el discente se merecía todos los respetos y lo ahogamos con ‘sus derechos’, a la par que obviamos unas contrapartidas, que respondían al nombre de deberes, a un tercer o cuarto plano, reinó el caos, la falta de respeto y la desconfianza. La autoridad del maestro cayó a límites de la mínima expresión, al tiempo que se maximizó el papel del estudiante (y de los que no lo eran), rompiendo el equilibrio que debe mantenerse en todo proceso educativo que se precie. Ocurrió tres cuartos de lo mismo cuando generaciones de progenitores quisieron (creo que aún persisten en el error) dar a sus hijos todo lo que ellos no tuvieron en sus años mozos. Tanto cedieron ante sus cada vez mayores pretensiones, que le concedieron el beneficio de la amistad (se pasó a ser colega) en lugar del que les correspondía (padres). Pero como don Emilio Calatayud sabe mucho más que yo al respecto, busca información (también hay muchos vídeos, por si te cansa la lectura) y luego hacemos la mesa redonda o puesta en común.
Acabo de ver este titular en un periódico: “Los alumnos canarios acaban el curso el 19 de junio y comienzan el 9 de septiembre”. Por estos días, cada año, los medios de comunicación lanzan esta noticia. Como si madres y padres no estuvieran debidamente informados de la distribución de los días lectivos. Como si la Programación General Anual no contemplara todos estos aspectos. Como si en el Consejo Escolar no estuvieran representados todos los sectores. Da la impresión de que se pone la nota en el aspecto vacacional. Porque la generalización es lo que prima, con lo que los 'tres' meses de descanso, que se hacen extensivos al personal docente, es etiqueta de potente adhesivo. Parece haber un contubernio para que la labor de escuelas, colegios e institutos siga encontrando chinas en el camino. Máxime cuando se han convertido en guarderías, comedores asistenciales, botiquines de urgencia, gabinetes psicológicos, bibliotecas, salas de estudio y agencias de viaje. Por si eran pocos los ‘enemigos’, se suben al carro los periodistas. A lo peor es que tampoco lo son.
Menos mal que siempre hay una compensación. Para aliviar el peregrinaje de los que ejercen tan sagrada labor, de los que tienen tan importante encomienda. A los que, a pesar de la jubilación, sigo admirando por tan abnegada entrega. Y la declaración del Macizo de Anaga como Reserva de la Biosfera de la Unesco, consigue aliviar hondos penares. Permítanme parodiar la canción de si tienes un hondo penar, piensa en mí. Aunque la manía de ir siempre un poco más allá, me hace considerar lo mucho que resta acometer en aquellos caseríos sumergidos en el bello paisaje tinerfeño. Red de saneamiento, por ejemplo. Que deberá guardar el pertinente equilibrio ecológico. Vamos, piensa este ignorante redomado.
Acabo con dos pinceladas políticas. Que las tengo medio abandonadas También axiomáticas, por supuesto, y para no desentonar con el titular.
Mucho tendrían que esforzarse los dirigentes del PP tinerfeño para que lográsemos comprender cómo es posible que se les haya colado como candidato a concejal de cierto ayuntamiento un personaje condenado en julio de 2013 por violencia de género, al quedar demostrado que vejaba y humillaba a su pareja. Menos mal que a su presidente insular, que también fue engañado por su amigo arafero, le queda el reducto realejero, donde besos, abrazos y metopas le están proporcionando pingües beneficios. Y como el préstamo de la debacle de CC le valió de postre improvisado, por lo menos hasta la convocatoria de elecciones generales (¿apostamos a que se va?) tendremos aduladores en cada vuelta de la esquina. Como algunos cuya obsesión es la foto empalagosa, tirando a babosería. Puede que a la caza y captura de un puesto remunerado, cuando lo ideal sería una buena academia.
¿Cómo van los pactos? ¡Ah! Hasta mañana, entonces.