viernes, 12 de junio de 2015

Catáfora

Fue estrella de la PAU la palabreja catáfora. Para los que estábamos fuera, porque los estudiantes examinados manifiestan que el vocablo quedaba controlado en el temario empollado. Pero como los periódicos pasan por momentos complicados y deben vender a toda costa, o habrá que venderlos, qué mejor que lanzar uno de esos titulares llamativos y tener entretenido al personal durante unas horas.
De uno de esos medios de comunicación impresos extraigo: La catáfora, que algunos confundieron ayer con anáfora, es una figura literaria que se utiliza para anticipar parte del discurso que aún no se ha enunciado o mencionado, como en los casos de “a 'quien' yo vi primero fue a Luis” o “Le enseñó 'algo' que le asustó: un frasco de veneno”. La cita de ‘anáfora’, seguro, es un recurso del periodista para demostrar su exquisita ilustración en el particular. O para regocijarse, como yo, de que somos capaces de consultar diccionarios y enciclopedias. Por ello:
catáfora. (Del gr. καταφορ, que lleva hacia abajo).
1. f. Ling. Tipo de deixis que desempeñan algunas palabras, como los pronombres, para anticipar el significado de una parte del discurso que va a ser emitida a continuación; p. ej., esto en lo que dijo es esto: que renunciaba.
Que nos remite a:
deixis o deíxis. (Del gr. δεξις).
1. f. Ling. Señalamiento que se realiza mediante ciertos elementos lingüísticos que muestran, como este, esa; que indican una persona, como yo, vosotros; o un lugar, como allí, arriba; o un tiempo, como ayer, ahora. El señalamiento puede referirse a otros elementos del discurso o presentes solo en la memoria. Invité a tus hermanos y a tus primos, pero estos no aceptaron. Aquellos días fueron magníficos.
2. f. Mostración que se realiza mediante un gesto, acompañando o no a un deíctico gramatical.
~ anafórica.
1. f. Ling. deixis que se produce mediante anáfora.
~ catafórica.
1. f. Ling. deixis que se produce mediante catáfora.
Y para que nada quede al albur:
anáfora. (Del lat. anaphŏra, y este del gr. ναφορ; literalmente 'repetición').
1. f. En las liturgias griega y orientales, parte de la misa que corresponde al prefacio y al canon en la liturgia romana, y cuya parte esencial es la consagración.
2. f. Ling. Tipo de deixis que desempeñan ciertas palabras para recoger el significado de una parte del discurso ya emitida; p. ej., lo en dijo que había estado, pero no me lo creí.
Hasta aquí la teoría, la explicación. Como con la catáfora se anticipa lo que va a ser emitido luego, van los ejemplos prácticos:
“Cinco detenidos por desnudarse en una montaña sagrada y perturbar a los dioses”. Como si las divinidades fueran de palo. También sienten y padecen. Y se perturban. Ve a saber otras cuestiones de sus intimidades. Máxime cuando se le brindan espectáculos eróticos.
“Cierre de camas en los hospitales cada vez que llega el verano”. Normal. La predicción del buen tiempo conlleva la curación de la mayoría de enfermedades. Ve a un centro médico un lunes para una simple analítica. Está a rebosar. Casi se agotan los recipientes receptores. ¿Has probado acudir un viernes o sábado por la mañana? ¿Sí? Seguro que no hiciste cola ni tuviste que esperar demasiado. Por poco te lanzan la aguja extractora nada más alongarte a la puerta de la entrada.
“Silbidos a Piqué en León”. ¿Y qué otra cosa podía esperar el angelito? ¿Que la bailara Shakira la danza del vientre? Se veía venir, ¿no? Catáfora total.
“Cristina Tavío renuncia al acta de concejal en Santa Cruz de Tenerife”. No sé si se podrá encuadrar este estado catafórico dentro de los cánones reglamentarios, pero si no fuera también diputada regional (toma doblete Maribel) lo de “doy el paso convencida de que es lo mejor para dar estabilidad, seguridad jurídica, confianza y un nuevo impulso a una capital que realmente lo necesita”… ¿Tú anunciaste cambios, José Manuel?
“Alonso afirma que la ley del aborto aprobará pronto”. Que sí, así mismo venía en el periódico. Lo mismo se presentó (la ley) al examen de la PAU. Y debió someterse al comentario sobre la prostitución. Menudo dilema. Capítulos interesantes a desarrollar tenía por delante.
Mañana se constituyen los ayuntamientos. Las nuevas corporaciones arrancan eligiendo al señor alcalde. Que no primer edil. En el pueblo seguirá el mismo. Sin tomar posesión ya empezó a discriminar en las invitaciones a los actos institucionales, como los homenajes a entidades deportivas. Menos mal que es su último mandato (dos por cargo, sentenció tiempo atrás). Como va a gobernar con dos mil votos que le prestó CC (tres concejales más), le recomiendo moderación y tacto. No piense que al ser Los Realejos uno de los últimos feudos, tiene patente de corso. Y de los besos se puede pasar al aborrecimiento con una facilidad pasmosa. Por una simple halitosis, mero ejemplo.
Hasta la próxima, si a bien lo tienen.