viernes, 11 de septiembre de 2015

Reburujar

Reburujar: v. Fv, GC, Tf y Go.  Revolver, enredar lo que estaba ordenado. Como se acababa de levantar, tenía el pelo todo reburujado. Eso indica la Academia Canaria de la Lengua. Todo con mayúscula para destacar que la modalidad del habla en estas islas ha sido altamente valorada por eminentes filólogos (dicho sea con todo cariño a tantos sesudos locutores, oriundos y autóctonos, que un día se van a quedar sin aire al forzar los plurales). Y me temo que hoy, para concluir esta segunda semana de septiembre, vaya a salirme un rebujato (o rebujón: Trazo mal hecho; o mal ajeitado, para seguir en la línea).
Tal fue la cantidad de temas a los que sacarle jugo con los que me tropecé en la tarde de ayer jueves, que seleccionar uno me parecía una irreverencia, una falta de respeto a mis estimados seguidores (alguno de ellos se levanta antes que yo). Vamos allá:
A eso de mediodía regresaba de Las Abiertas (Icod de los Vinos) y escuchaba el programa Tajaraste, de Puchi Méndez. Suelo tener siempre sintonizada en el coche la SER. Qué se le va a hacer. Otras las tengo prohibidas por prescripción facultativa. Como se estaba celebrando una reunión acerca del controvertido tema del mantenimiento del Polígono Industrial Valle de Güímar (el de la raya azul), intervinieron (telefónicamente) el alcalde de Arafo (examigo de Manuel Domínguez) y su homóloga de Candelaria. Ambos, a pesar de sus diferencias ideológicas, coincidieron en la importancia de resolver este asunto y se quejaron de la postura (¿pataleta de niña chica?) de la autora de la pintada, quien no solo no asistió a la reunión, convocada desde hacía un mes, sino que ni siquiera se dignó excusarse. Cuando no se entiende que la gestión constituye el 99,9% de la labor municipal y se escudan en argumentos peregrinos para no reconocer meteduras de pata evidentes, flaco favor se presta a unos vecinos que contemplan atónitos estas veleidades. Por lo relatado, debió la señora Luisa Castro vedar asimismo la presencia del secretario (o secretaria) de la corporación, porque se trataba de concluir la redacción del documento que debe regir el funcionamiento de la Comisión correspondiente. Penoso. Me atrevo a sugerirle por segunda vez en pocos días que se eche un higo.
Uno creía que una campaña electoral se celebraba para debatir programas. Los que finalizan mandato (o legislatura), para poner sobre la mesa sus haberes. Y los aspirantes, para ofrecer alternativas. Pero en Cataluña hemos alcanzado el paroxismo total. No he escuchado que los responsables del gobierno de la Generalitat hayan aportado ni un miligramo de lo que han llevado a cabo en este periodo. Es más, ni los adversarios se lo han demandado. Se trata, única y exclusivamente, de resolver el plebiscito de sí o no a la independencia de esa franja del noreste español. Y las llamadas al electorado van por esa vía. No hay más. Ni aun las pesadas losas de la corrupción que pesan sobre Convergencia, parecen hacer mella. España es diferente fue eslogan utilizado tiempo atrás. Pues Barcelona, y sus satélites, lo es más. Tanto que ni el cabeza de lista de esa candidatura unitaria (un tal Romeva) tiene asegurada la continuidad tras el 27-S, ni que Esquerra se cuestione los millones ‘heredados’ de la familia Pujol, ni si Guardiola se compromete a dejar de entrenar al Bayern München… La unanimidad sí se demuestra con la denominación de la lista de Mas, aunque él haya quedado algo rezagado, como medio de cierre, más bien.
El Hierro, siempre El Hierro, tan pequeño y cuánto juego político da. Los de AHI son de CC, pero no son de CC. Me recuerdan a otros independientes de un pueblo limítrofe al mío. Son escasos, todos tienen un puesto asegurado (o más, como la censurada Melissa), aunque siempre llaves, candados y cerraduras de la gobernabilidad en Canarias. Están y no están. Y si nos vamos, otros novios nos cortejarán. Genio, destreza y valor, y ‘nobleza’ en la mirada. Ramón Méndez y Machín, el Chorizo y el Piñero, se batieron con honor en la arena del terrero. Ya comienza la luchada, la gente en la grada espera, para ver cómo se agarra el Pollito de Frontera. En La Hoya del Morcillo, yo bregué con Barbuzano, me pegó fuerte cadera, nada más soltar la mano…. ¡Ay!, amigo Inocencio, esto es de locos. Tendremos que retirarnos unos meses en La Galana.
Se ha descubierto el ejemplar más antiguo del género homínido: El Homo Naledi. Elegante, aunque algo bajito, de poco peso (en consonancia con la estatura) y un cerebro del tamaño de una naranja. La información no detalla la marca de la fruta. Porque si tú vas al supermercado, están las chinas o mandarinas, muy pequeñas, hasta unas grandotas, que debieron ser alimentadas con algún suplemento. Pues yo creo que esta especie (lo digo por el cerebro) ya se había descubierto desde mucho antes en algunas emisoras de radio y televisión. Y como me dijo cierta vez un alumno en el IES, te lo puedo demostrar científicamente. Me bastaría con citar algún episodio religioso y festivo.
Para el final: la guinda:
El oportunismo político del grupo popular realejero raya la indecencia, el cinismo más grosero y la incoherencia más abyecta. Tras siete años de tener recurrida (sí, ustedes, que proceden del mismo planeta que los que firmaron el recurso) la ley 13/2005 (la del matrimonio homosexual, para entendernos), tras haber votado negativamente en una sesión plenaria la propuesta de retirarlo (porque son cosas de Madrid; como si los de la capital, Mariano, Soraya, Cospedal y resto de la mesnada, fuesen socialistas de toda la vida), tras pasarse por la cueva del Roque Chico ciertos acuerdos a los que se vota sí, pero no, van y se sacan la foto del rédito (de la ignominia, más bien) con la primera pareja realejera que se unió en matrimonio hace diez años. Patética la foto con Adolfo portando la tarta y enternecedora la sonrisa de la concejala de igualdad y discapacidad. Si Diógenes levantara la cabeza y vislumbrase a estos Alejandros de turno, se encerraría para siempre jamás en su tinaja o barril. Es la misma obscenidad demostrada por la cúpula nacional cuando a raíz de la sentencia del TC (2012) que declaraba constitucional, por amplísima mayoría, el matrimonio entre personas del mismo sexo, salieron con el manual de instrucciones a proclamar las bondades y excelencias de lo que habían negado hasta dos minutos antes. Ya lo tenemos asumido en el partido, dijeron al unísono. Y ahora mismo se hallan en la disyuntiva de si asistir o no a la boda de Javier Maroto (nombrado vicesecretario como figurín, pantalla y nosotros también somos progres) con su pareja, José María Rodríguez, tras una relación de 19 años. No, quizás Rajoy se halle muy ocupado en la cruzada catalana. Son más falsos que un billete de dieciocho euros. Tanto como el mismísimo Cascos (no, ya ese no es de los nuestros) que vota en contra de la ley del aborto, pero, aprovechando que el Sella no lleva excesivo caudal, ya se ha casado tres veces. A lo peor hallamos ejemplos más cercanos, mucho más. Sin tener que ir a Vitoria. ¿Impúdicos? Como mínimo, sí.
Y ya está. Voy a descansar.