martes, 13 de octubre de 2015

Becas

El tiempo se nos va de las manos. Corre como un demonio. En un par de meses hará la friolera de 34 que unos entusiastas directivos de unas asociaciones recién estrenadas luchaban para que la educación de sus hijos mereciese toda la atención posible por parte de las autoridades de la época. Las corporaciones locales se hallaban en el meridiano de su primer mandato democrático y bastante tenían con ir dotando al sector de las mínimas infraestructuras para que alumnos y maestros desarrollasen una labor digna. Se adquirieron terrenos para la construcción de colegios y se pusieron a disposición de la aún Junta de Canarias (etapa preautonómica). Tanto aquí como en Madrid los gobiernos de UCD comenzaban a dar sus últimas bocanadas. Sería luego, con el primer gobierno de estas islas, presidido por Jerónimo Saavedra, cuando se acomete, bajo la batuta de un consejero excepcional, Luis Balbuena, la transformación radical del sector educativo en unas islas que se habían caracterizado por un índice de analfabetismo que rayó siempre en el escándalo más obsceno.
A finales de la década de los setenta surgieron las tres primeras Asociaciones de Padres (lo de AMPAs vendría mucho más tarde). Eran, en el papel, en los estatutos, asociaciones de padres, pero fueron siempre de madres. Y algo, o mucho, me correspondió vivir. Invito a cualquier directivo actual de la del colegio Toscal-Longuera a que me haga llegar los libros de actas de aquellos primeros años, porque mucho se podría escribir de acciones acometidas para lograr, entre otras muchas cosas, que los escolares dispusiesen desde el primer curso de su creación (era una agrupación escolar mixta) los libros de texto y el material escolar a cambio de una módica cuota e independientemente del número de hermanos que estuviesen matriculados.
Cuando tres décadas y media después leo cómo se echan flores las concejalías de turno, siento rabia contenida por no haber sido capaces de interpretar una historia que ya estaba escrita. Puede que muchos de esos concejales sean producto de la etapa del progreso elitista en centros privados. Y como los malos estudiantes, al final recalan en ‘lo público’.
De aquel entonces me encontré un papel escrito a máquina. Que te transcribo:
«En reunión celebrada en los locales de la APA  “Longuera-Toscal” de Los Realejos, el día 12 de diciembre de 1981, estando presentes los presidentes de las Apas “Pérez Zamora”, “Agustín Espinosa” y “Longuera-Toscal”, así como representación de padres de los colegios “San Sebastián”, “Icod el Alto” y “Mencey Bentor”, con el fin de estudiar la nota oficial del MEC (División de Extensión Educativa), aparecida en la prensa el 9 de los corrientes, acuerdan hacer público el siguiente comunicado:
En el curso 80-81 los alumnos de los colegios estatales (públicos) solicitaron gran cantidad de ayudas, a las que el MEC solamente ha contestado en una mínima parte, no concediéndose, en ningún caso, ayuda alguna para EGB, habiendo supuesto un respetable desembolso económico motivado por impresos, traslados a Santa Cruz y otras localidades para las certificaciones correspondientes a la situación económico-social, problema que se vio agudizado en las clases menos pudientes (viudas, parados, pensionistas, incapacitados…), y todo ello para no haber conseguido ayuda alguna, y lo que es peor, ni siquiera se han dignado a comunicar nada al respecto cuando la Delegación cobró 30 pesetas por cada impreso, siendo 20 de ellas para franquicia.
Las Directivas de las Asociaciones de Padres se ven en el dilema de cómo presentar a los padres una nueva petición de ayuda para el curso 82-83, cuando ni siquiera ha habido respuesta a la petición para el presente curso, y si, por otro lado, la citada nota dice textualmente: “En los niveles de Preescolar y EGB sólo podrán concederse becas de enseñanza; esto es, para centros NO ESTATALES, NO SUBVENCIONADOS, NI GRATUITOS”. Analizando esto entendemos que cada año existe una mayor discriminación hacia los centros públicos en beneficio de los colegios privados. ¿Qué se entiende entonces por igualdad de oportunidades en la educación? Esta igualdad de oportunidades, ¿se consigue acaso dándole más al que más tiene y negándole la posibilidad, hasta de comprar los libros, a la mayoría, que son necesitados?
Y si por otra parte la aportación del MEC para material que concede a los colegios ha ido diminuyendo en una proporción, que contando con el incremento del coste de la vida, llega a alcanzar hasta cotas del 20%, mayor perjuicio se está ocasionando a los alumnos de los centros públicos.
Esperan estas Asociaciones que por parte de la Delegación Provincial del MEC se dé una respuesta a estos hechos que hacen que la situación de los colegios estatales sea cada vez más problemática.
Por último, y como consecuencia de estas inquietudes, se acuerda trasladar a la diferentes Directivas, gestoras e interesados, el deseo de organizarse en una federación de ámbito municipal para defender entre todos los legítimos derechos de los colegios estatales de Los Realejos».
Fue así cómo se sentaron las bases de lo que hoy es la Federación de Ampas ‘Godínez’, de la que tuve el honor y la enorme satisfacción de ser su primer presidente. A través de ella se canalizaron subvenciones para realizar diferentes actividades, que supusieron un giro de 180º en este campo.
Interesante tema para un trabajo más extenso. Me atrevo a sugerir que incluso para desarrollar una tesis doctoral. Invitados quedan pedagogos y maestros para emprender tan loable iniciativa. Si ignora mucho de aquellos años en que tales movimientos removieron los cimientos de una sociedad anquilosada. Pero como vamos ahora tan deprisa (salvo Fernando Alonso), creemos que siempre hemos sido afortunados. Y no. Cuatro o cinco décadas atrás, no más, padecimos penurias. Vaya que sí.