miércoles, 11 de noviembre de 2015

Consejos de barrio

Meridiana la exposición de motivos, excelente la iniciativa y magnífico el capítulo de buenas intenciones. Que deberá ser la respuesta (estamos en ello) a la negativa en sesión plenaria de darle voz a los ciudadanos mediante la oportuna regulación de las intervenciones. Bien molesta que otro se adelante, aunque existan consistorios que lo hayan puesto en práctica y marquen la pauta sin necesidad de imposiciones legales.
Son los aspectos que uno no acaba de captar (o sí) del equipo de gobierno en el ayuntamiento de la muy noble Villa de Viera. Lo que proceda de los grupos de la oposición, malo, y solo son válidas nuestras decisiones. Muestra inequívoca de una mayoría mal entendida, cuando no de una prepotencia y desfachatez rayana la inmoralidad. ¿Por qué no se retransmiten los plenos por la emisora municipal? ¿Teme el alcalde, o el concejal delegado, que se divulguen interioridades a través del cuarto poder? ¿Más?
Se crean siete consejos de barrio: Icod el Alto, Realejo Alto, San Agustín-Realejo Bajo, La Cruz Santa, La Zamora-La Montaña-El Jardín, Toscal-Longuera y Palo Blanco-Las Llanadas-La Ferruja. Los dos últimos han venido ya funcionando en plan experimental. Un servidor cree (por ello opina) que el cura Gabriel mucho ha tenido que ver en este fomento de la inquietud vecinal. Me extraña, no obstante, que no conste alusión directa a La Carrera, cuya asociación de vecinos (Cañaveral) siempre se destacó por su implicación desde aquellos lejanos tiempos que fuimos testigos muy directos de primeras y segundas piedras. Me imagino que se englobará en el distrito San Agustín-Realejo Bajo. Como San Vicente, Tigaiga, Camino Nuevo. Y no sigo porque tendré que trasladarme a El Horno, Las Toscas, La Sombrera…
Se alegran alcalde y concejala de haber ido más allá de lo que la ley regula y que conducirá a la aprobación del Reglamento de Participación Ciudadana, lo que se prevé para mayo o junio de 2016. El ayuntamiento, así se alude en el comunicado de prensa, piensa incluir a los concejales de zona para “conocer de primera mano las necesidades y realidades sociales de cada entorno”.
Y siento poner el primer borrón en la positiva medida. Cuando se da a conocer la información, entiendo que la alusión al ayuntamiento hace referencia, única y exclusivamente, al grupo de gobierno. Máxime cuando en los citados consejos solo se van a integrar sus concejales, pues no se alude en momento alguno que los de la oposición vayan a ser miembros de los citados órganos. Y estos últimos deberán vivir en los núcleos poblacionales citados. Y son tan legítimos representantes como aquellos.
Como hemos tenido varios años para observar el caminar de la perrita, nada me extrañaría que en un futuro inmediato fuera a justificarse la no presencia de ediles opositores para no ‘politizar’ (parece que lo estoy viendo) los precitados consejos. Señal de inmadurez democrática (ya tendrían que alegar algo los vecinos –y bueno está mi cura para manejos– si detectaran tales anomalías intervencionistas) y que denota (háganme cambiar de opinión) deseos vehementes de control por parte de los dirigentes actuales. Lo que, por otra parte, es público y notorio. ¿O no es así, Fran? Yo me entiendo.
Se quejaba un amigo icolaltero de Facebook de que son los vecinos de su zona los que realizan las funciones de los concejales. Tuvieron que apechugar con la limpieza de la calle, para no esperar sentados la intervención municipal. Su pecado, quizás, consistió en no utilizar la plataforma de incidencias en la vía pública, alojada en la web oficial del ayuntamiento, por la que los contribuyentes denunciamos anomalías mientras los liberados se lo llevan limpito al final de mes.
Son tantos y tantos los motivos para estar en contra de esa pléyade de cobradores de la teta pública, y cada día que pasa sus ilustrísimas nos añaden varios al dosier, para general recochineo de los que nos creemos con dos dedos de frente, que parece nos toman el pelo al derecho y al derecho. Me salvo por razones evidentes de alopecia, que si no.
Adelante con los consejos de barrio. Pero hagan honor a sus apellidos: Participación Ciudadana. Si comenzamos el edificio con exclusiones, más tarde o temprano tendremos serios problemas de aluminosis. Y otra advertencia: Que no sean aprovechados por aquellos que los consideren trampolines, los infiltrados, aspecto que tampoco me extrañaría. Ya uno tiene sus años y ha vivido centenares de episodios.
Una nota aclaratoria para finalizar. Si tuviera la suerte de que alguien le trasladara el presente al grupo popular en el ayuntamiento de Candelaria, la dicha que tiene el gallo (Benavente canta). Sus argumentos para poner en solfa al grupo de gobierno de allá (PSOE-CC), valen perfectamente para Los Realejos con solo cambiar dichas siglas por las del PP. Sin tener que cambiar una coma. Qué cosas, tú.
Hasta mañana.