martes, 17 de noviembre de 2015

Entrevistas

Ayer estuve leyendo dos entrevistas de Álvaro Morales (El Día) a Pedro Luis Cobiella y Pablo Matos. El norteño se ha especializado en este género periodístico y sigo su trayectoria desde ha bastante. Creo recordar, incluso, que coincidimos en alguna clase cuando la Facultad de Ciencias de la Información se hallaba provisionalmente en unas dependencias del seminario diocesano en La Verdellada.
Pedro Luis Cobiella, cabeza visible de Hospiten, fue ginecólogo de mi mujer en los años de Maricastaña y atendió el nacimiento de mis dos hijos en la antigua maternidad portuense. Luego, como afiliado a Muface, he sido paciente de sus hospitales en reiteradas ocasiones. Donde, por cierto, siempre me han tratado de una manera exquisita.
Te juro que las leí de cabo a rabo. Y a lo peor te ahorro semejante sacrificio. ¿Con qué me quedé de esta primera? Destaco esta respuesta: “Las mejores cosas en los últimos 35 años en el país las ha hecho el PSOE”. Dicho por mí tendría valor nulo y credibilidad cero. Pero como fue manifestación de Pedro Luis, ¿chochea? Yo lo veo enterito aún.
Vamos con el político que pretende repetir. No será, pienso, por lo que los medios de comunicación nos han trasladado acerca de su acción parlamentaria en estos últimos cuatro años. Y significo los desatinos e incongruencias del señor diputado cuando el periodista le aprieta las clavijas ante las salidas por peteneras a cuestiones comprometidas. Y para ratificarnos en los recursos de manual, a los que son tan dados, y sumisos, los militantes del PP: “La sociedad española es ahora más rica que en 2011 y se ve en el consumo”.
Similar discurso al de Manuel Domínguez, quien sostuvo parecida cantinela en otra entrevista (Pepe Moreno, El Día Televisión), mientras los realejeros no nos sentimos tan identificados con máximas triunfalistas, tanto o más insultantes que los brotes verdes de Zapatero. Para rematar la bonanza económica de la que disfrutamos, aunque no nos demos cuenta –qué torpes somos–, sostiene el aspirante, y perceptor de dos mensualidades de transición (unos doce mil apenas; cómo no va a mantener que somos más ricos), que la corrupción no les va a pasar factura. Claro, a ustedes no, ya la resarcimos nosotros.
Deja que el masoquista sea yo. Te hago una reseña de los muchos desatinos. Si crees observar desajustes o incongruencias, guíate por lo de usted pregunte por lo que quiera, que yo le contestaré lo que me da la gana.
Ley del aborto: En el PP sí hay versos sueltos y debates profundos. No llevábamos un modelo concreto de aborto, sino cambiar la ley para proteger a la infancia. Gallardón –y los diputados que lo apoyaron– han sido apartados. Sí, porque interpretando el programa promovió esa ley, pero otros no estábamos de acuerdo.
Impuestos: Cambiados por las terribles circunstancias heredadas y comunidades con problemas de financiación. Pero la mayoría del PP… Y Cataluña, y Canarias, y creamos un fondo para pagar facturas pendientes… Pero el que más, Madrid… Sí, pero en pago a proveedores era de los mejores (?).
La deuda: Ahora es del 100%. Es fácil de entender, mientras se tenga  déficit descontrolado, la deuda aumenta. Lo rebajamos y se tranquilizaron los mercados. Nos dijeron que teníamos uno de los mejores sistemas financieros y mire las cajas… Ya, pero Cajamadrid y Bankia, con Blesa y Rato… Las regiones designaban dirigentes, como Caixa Catalunya. Pero el peso mayor era del PP y lo más flagrante en preferentes se dio en Bankia… Sí, pero fueron autorizadas por Zapatero. Pero fue un fraude en toda regla… Es que la crisis financiera no nace aquí, fue internacional con la quiebra de Lehman Brothers.
Burbuja inmobiliaria: No, fue financiera, y Zapatero subió el gasto al creer que con inversión pública se arreglaba. Pero eso fue más tarde con el Plan E. Que fue un fracaso. ¿Y el empleo a través de proyectos que eligieron los ayuntamientos, casi todos por consenso… Había que presentarlos rápido. Sí, y se construyeron centros de salud, centros cívico-sociales… Y una calle, política típica de izquierdas [que no lo haya leído el alcalde mi pueblo, especialista consumado en piches electorales; me refiero al asfalto].
Control del gasto: Zapatero (qué raro) no lo controló con partidas absurdas como el cheque bebé de 2500 euros. Ustedes prometieron 3000. Ni hablar. Sí. Pero no para todos. Para todos. Lo comprobaré.
Rato: ¿Le defraudó? Por supuesto, pero el proceso está abierto y lo mismo se archiva (?).
Corrupción: ¿Por qué pierden más de 15 puntos si lo han hecho todo tan bien? Aún vamos primeros; hemos tenido costes por la corrupción. Hay autos (Gürtel, Púnica, Baleares) sobre financiación irregular y se borran discos de los ordenadores. Ya, pero con los ERES se podría hablar también mucho. La corrupción nos pasa factura por no ser ágiles, Rajoy reconoció errores, nos avergonzamos y se tomaron medidas para que no pase más, aunque, si se detecta algo así y se imputa, rodean sedes del PP, pero, con el PSOE, se rodean sedes judiciales. Con Camps y Barberá fueron cientos a la puerta del juzgado...  Pero no se ha visto la sede del PSOE rodeada por los ERES.
Si me acusas de haber estado espeso, te daré la razón. Aunque deberás agradecerme el que te haya hecho un resumen y no te haya obligado a leer toda la entrevista. Estarías, en ese caso, maldiciéndome para toda la vida. Y no por culpa del periodista, que bastante trabajo habrá tenido es plasmar la conversación en un escrito mínimamente descifrable, sino por la ‘claridad de ideas’ que transmiten los cargos populares. Fiel reflejo, entiendo, de lo bien que se expresa el jefe y de la transparencia de su mensaje.
Hasta mañana. Y espero que esta calima de noviembre se vaya de una vez y retorne un fisco de fresco.