jueves, 31 de marzo de 2016

Cultura en Los Realejos

El periódico La Gaceta levantó muchas expectativas cuando hizo acto de presencia en el mundo de los medios de comunicación allá por los inicios de la década de los noventa del pasado siglo. Había finalizado una primera de etapa de colaborador en El Día y creí hallar una válvula de escape en el rotativo. Pero mi gozo en un pozo. Aquella aventura fue tan efímera como frustrante. Entre el 7 de enero de 1991 y el 11 de febrero del mismo año se me publicaron cuatro artículos. Y tal como reza la canción de Pancho López: no vivas la vida con tanta rapidez.
El siguiente es uno de aquellos mencionados cuatro comentarios. El último, para ser más exactos. Y que vio la luz el 11 de febrero de 1991. Lo rescato porque siempre he sostenido que la labor cultural en este pueblo, que se genera desde la Casa ubicada en Realejo Alto y que nos correspondió inaugurar en 1987, tiene dos valedores importantes. Que entiendo no han sido lo suficientemente ponderados y que sentaron las bases de todo el andamiaje posterior: Álvaro García Domínguez y Vicente Quintero Yanes.
Lo transcribimos:
“Si lícita es la crítica en aquellos aspectos que nuestros políticos han descuidado a lo largo de su mandato, no menos lo es la alabanza ante lo bien realizado en idéntico período. Cierto es que las obligaciones que todo cargo implica, suponen la aceptación de ciertas premisas cali­ficadas como básicas en toda gestión. Ya, de antemano, damos por sentado una serie de realizaciones intrínsecas a la propia dinámica, en este caso, municipal.
Si hacemos un ligero repaso a lo ejecutado por la comisión de Cultura –Servicio Municipal de Cultura– del Ayuntamiento de Los Realejos, hemos de reconocer, sin duda alguna, que ha sido una gran labor. Desde la Casa de la Cultura se ha irradiado al resto del municipio una ingente cantidad de actividades de toda índole que vienen a demostrar la preocupación incesante de los responsables de esta área. [Que no este área, añado a día de hoy, con el ánimo de clarificar este uso incorrecto. Y con el sustantivo agua, ni te cuento]
Y es digno de mayor elogio el pensar que al frente de dicho apartado figura un concejal que no tiene dedicación exclusiva en nuestro Ayuntamiento, lo que demuestra el bien merecido reconocimiento a esta labor. Don Vicente Quintero Yanes puede estar seguro de que se está consi­guiendo que Los Realejos se suba al carro del progreso, que poco a poco se vayan alcanzando cotas más elevadas en el amplio campo de la cultura.
Como es de suponer que, merced al trabajo bien hecho, vaya en las próximas listas para las elecciones municipales, esperemos se planifique con mayor sentido común el tema de los liberados y sea usted uno de los que figure al frente de una de las grandes áreas que conforman el esquema mu­nicipal. Y es algo que desde estas páginas le indicamos con todo afecto, porque el pueblo lo está demandando y se ha per­catado de que el entramado de los concejales que traba­jan de pleno para y por el Ayuntamiento no es, hoy por hoy, el más adecuado. Pero no desviemos el verdadero sentido del presente en cuestiones de más elevada disquisición y continuemos con algo más acorde con el título de nuestro artículo.
Decíamos, sin menoscabo que ha sido en la Casa de la Cultura donde se ha concentrado la mayor cantidad de eventos, sobre todo exposiciones, que se han llevado a todos los barrios del municipio una serie de acciones encaminadas al noble empeño de elevar el nivel cultural de nuestra Villa.
Las Escuelas Municipales, la filial del Conservatorio Superior de Música, teatro, Semanas de cine al aire libre, Exposiciones, Programa de Animación TENO 90... son grandes apartados que se han ido desglosando en un sinfín de acontecimientos culturales.
Junto a la felicitación, un ruego. No se preocupe usted, Don Vicente, porque siempre habrá alguno que otro que no conforme con la evidencia, intentará desprestigiar un trabajo bien hecho. Son aquellos que por mucho que se haga, aunque se le lleve a la puerta de su casa, él permanecerá cómodamente sentado viendo el bodrio de turno por la caja tonta.
Antes nos quejábamos porque no había nada, ahora nos quejamos porque hay algo pero la gente no va; no importa, ya irán.
Lo importante es que la semilla se está sembrando; el fruto, algún día, se recogerá”.
Y con el presente acabamos marzo y nos adentramos ya en abril. Ánimo que el verano está a la vuelta de la esquina. Lo mismo este año no cobramos la extra de junio porque seguimos en funciones. Manda eso que rima.