miércoles, 27 de abril de 2016

Por La Higuerita

La Higuerita es un barrio que vive a caballo entre Los Realejos y Puerto de la Cruz, como hemos dejado constancia en anteriores comentarios. Vamos, que los vecinos de una acera son paisanos de Viera, mientras que los de enfrente admiran a Iriarte. Y valga el símil literario. Y todos ellos a la sombra de la Montaña de los Frailes, Monumento Natural desde 1987. Y a los pies del puente peatonal del que también algo hemos escrito.
En la parte baja, justo al lado de la TF-320, hoy más conocida como avenida del colesterol (la número taytantas), se halla la zona recreativa que lleva el mismo nombre. Espacio que se aprovechó con el nuevo trazado de la autovía y que se quedó ‘muerto’ tras abandonar las viejas curvas de La Bartolona en la C-820. Si me he equivocado en la asignación numérica, sujetos a corrección quedamos.
Como uno transita por esos contornos al menos dos veces por semana, nada le impide ir echando una visual a lo que halla a su paso. Y como vislumbré una fotografía (otra más, y van tropecientas mil) de alcalde y concejal porque iban a hacer unos arreglos en el lugar, y dado que ya está funcionando el merendero, cafetería o chiringuito allí ubicado, me pregunto si los baños que deberán existir en toda instalación pública funcionan o no. Y si son de libre acceso para cualquier usuario o son de uso exclusivo para los que acudan a consumir en el establecimiento aludido, más que sea el cortado de rigor.
Es raro que no pases caminando uno de esos días en los que la asistencia suele ser multitudinaria y no encuentres a unos paisanos haciendo sus necesidades más perentorias entre los arbustos del costado sur de la carretera. Sin son machos, ya se sabe que basta con arrimarse un fisco y a evacuar. Si son hembras, como se requieren otras posiciones siempre observarás a la que vigila al lado del murito. Y tú debes bajar la cabeza y seguir derechito o te mandan un aviso de peligro con la advertencia: ¿Y tú que estás mirando, se puede saber? No, si arriba eres culpable del retortiño de la señora.
Abonadas sí están las adelfas a tenor de los chorros soportados. Pero como la lluvia escasee, el concejal delegado de jardines tendrá el problema añadido de que pueden secarse por el exceso de amoniaco. Por ahora van escapando y bastantes frondosas se presentan. Estaremos atentos para dejar constancia en las redes sociales o el buzón de incidencias del sitio oficial del consistorio. Ya se sabe que al grupo de gobierno le encanta tenernos entretenidos. Nosotros tropezamos con las problemas y es nuestra obligación comunicarlo a las altas instancias. La molestia, para ellos, será menor, aunque el sueldo ni varía ni se reparte.
Trasladémonos al lado de abajo. Hacia donde Loro Parque tiene los criaderos. Así lo llaman todos y yo no me voy a quedar atrás. La empresa sembró abundante vegetación para que las jaulas quedaran ocultas a la vista ciudadana y ha medrado generosamente. Tanto que por algunos sitios ya molesta a los que hacemos kilómetros en ambos sentidos. Y como no nos podemos echar hacia la calzada porque el pretil no aguanta la embestida de un coche –ni de una bicicleta–, tenemos que ponernos de acuerdo para ir de uno en uno, salvo que quieras ‘esmocharte’ con la rama que creció demasiado e invadió metros ajenos.
Cuándo Manolo y Domingo se sacaron la foto hace unas semanas, ¿no levantaron la vista? ¿O es que Kiessling, amparado en la labor de protección de las especies (muy loable y plausible), goza de carta blanca para ocupar más metros cuadrados de los que las respectivas licencias señalan? Comenzó con el trazado de la Avenida Francisco Afonso Carrillo, siguió con el espacio de fumadores en la Calle Tegueste y ahora se vino para mi pueblo a quitarnos la posibilidad de quemar calorías. Domínguez, ya estás tardando en llamarle la atención. O corta los matos o me voy a caminar a otro sitio. Y te advierto de que mi pensión no me alcanza para gimnasios y piscinas. Tampoco dispongo para bicicletas estáticas ni cintas de esas en las que das millones de zancadas y siempre estás en el mismo sitio. Hasta las próximas elecciones en que te dispute con mi candidatura de jubilados la presidencia del Cabildo (¿el ayuntamiento?, ya yo no juego a menudencias), las perras no me dan para más.
Como te he expuesto dos problemas, y tengo constancia de que el espía me lee, espero no solo que los resuelvas con toda rapidez, sino que estudies una modificación de créditos para crear una nueva partida con el superávit para que a los colaboradores denunciantes, como yo, se les asigne una módica subvención y podamos, al menos en tres ocasiones mensuales, ir a desayunarnos a El Monasterio. Qué menos.
Otro día para atrás. Ños, me parezco al reloj de las fiestas. Tengan una feliz jornada, disfruten y no se olviden de leer siempre algo. Lo que trinquen a mano.
Hasta mañana.