viernes, 9 de septiembre de 2016

Gira el trompo, gira

Siguen girando los asuntos en torno a El Trompo y al señor Soria. Tanto que de continuar a este ritmo, CC obtendrá nuevamente mayoría absoluta en las próximas elecciones locales en la Villa, o en La Orotava, y el PP se acercará al número mágico de la mitad más uno para acabar por deshacer la madeja de manera definitiva. Porque cuanta más escandalera haya de Génova hacia afuera (en el supuesto del pueblo vecino diremos que de La Perdoma hacia el poniente), el electorado se motiva de tal manera que los votos crecen en proporción directa a la cantidad de chanchullos habidos. Y si con esta aseveración consideras que estoy llamando idiotas a los que aún creen a pie juntillas en que vale más ruin conocido, responderé de forma tajante con un adverbio tan afirmativo que no admite género de duda alguno.
El hombre de las renuncias no irá al Banco Mundial. Pero con este tropiezo no se acaba el universo. Y ya verán que acaba enchufado en cualquier parte. No me discutirán que tiene porte de embajador, por ejemplo. Quien lo fuera en La India, Gustavo de Arístegui, investigado por el cobro de comisiones ilegales, lo ha debido aleccionar para que se vaya a Panamá. Un destino que le facilitaría los tránsitos rápidos entre sus papeles. Allí se entretendría, canal arriba, canal abajo, yendo a visitar a sus amigos Jiménez Latorre y De Guindos, ubicados un poco más al norte. Porque al primero de los citados, leo que lo ha elegido el Gobierno para ocupar el cargo  destinado en principio a José Manuel. Dando por buena la maravillosa explicación de Mariano acerca del funcionamiento de un concurso de funcionarios. Que fue lo que yo hice, verbigracia, cuando desde la Barriada de San Antonio (año 1980) me trasladé a la entonces Agrupación Escolar Mixta Toscal-Longuera. No tenía tantos méritos como el adalid de la transparencia en Gran Canaria, pero me permitió el pasar a cobrar 950.000 pesetas mensuales, que en aquel entonces era dinero. Tanto que a los tres años ya estaba formando parte de la corporación municipal realejera, con lo que, imagínate, me faltaban hojas en la cartilla de la Caja de Ahorros para los apuntes contables. Positivos todos, por supuesto.
Y vámonos, otra vez, a bailar El Trompo. El de Pedro González. Ese remate por occidente del Polígono de San Jerónimo en el que han quedado enfangados unos cuantos. Parece que los billetes son muy golosos. Y como todos queremos más. Yo le he dado dinero a todos los partidos, presumió el de Tejeda tiempo atrás. Lo malo es que no explicó el procedimiento de la entrega.
Después de conocerse el fallo por el que hay condenas e inhabilitaciones, amén de apoquinar con los gastos para derribar los dos mil metros ilegales (ni un euro, tiempo al tiempo), se le disparó el resorte al actual alcalde, Francisco Linares, y se halla el hombre de un frenético perdido con notas de prensa, declaraciones y, sobre todo, intentos, creo que vanos, de mostrar su total inocencia, a la par que su ignorancia más ingenua. Él, como hacen los pésimos marineros en caso de naufragio, pasaba por allí. Es más, como persista en sus explicaciones pueriles, no me extrañaría que ni siquiera supiera dónde quedaba ese maldito polígono industrial. Ni el badén de Las Arenas.
Tras no sentirse responsable ni cómplice, insiste ahora en seguir metiendo la pata con su huida hacia adelante. Y entiende que es buen recurso demandar al Cabildo que agilice la salida subterránea a la TF-5. Como si en estos diez últimos años, él, junto a Dóniz, Narciso y otros, no hubiese asistido a las sesiones de la Comisión de Gobierno.
Su empeño en dejar al margen las arcas municipales parece dar la impresión de que otra contabilidad es posible. O, mejor, era posible. En todo el periodo en que las empresas radicadas en San Jerónimo han llevado a cabo su actividad comercial, nadie pareció percatarse de que el estrangulamiento de entrada y salida era de campeonato. Ni que de allí trabajaban 1500 personas, según sus declaraciones, y que acuden a sus puestos de trabajo, normalmente, en coche. A los que hay que sumar los de aquellos que, como yo, vamos de vez en cuando a comprar cualquier bobería. O de los que acuden a pasear. Dentro y fuera de los recintos. Hay solo una vía para entrar y salir, sostiene Francisco. Pues menos mal que te diste cuenta, aunque sea con demasiado retraso.
Esta nueva salida será costeada por las grandes empresas. Como la fuente citada en mi comentario de ayer. Que salió más cara, al decir del que puso los cuartos. Siempre se jactó de no tener papas en la boca. Y pasa lo que pasa porque hablan donde hablan. Como Isaac. Es que son campechanos, se alega. Luego acaban por ser prisioneros de sus palabras.
Yo me he sentado seis veces e Isaac no menos de diez para que el Cabildo (gobernado por CC desde antes de la Guerra de la Independencia) se defina de una vez por todas y autorice la obra. Y el resto de la ciudadanía lleva esperando, sentada, para no cansarse, desde el Paleolítico.
El ayuntamiento no actúa para favorecer la actividad económica, sino por seguridad. Para enmarcar. ¿Un desahogo para que los comercios del casco no perciban trato preferencial? Por favor, alcalde, seamos serios. Si a Manolo se le ocurre en mi pueblo decir que no va a potenciar el comercio, única fórmula posible para que el paro disminuya, somos capaces, y mira que me conozco, de no votarle en 2019.
Tu intento de pasar página, de que el desmarque con Valencia sea total, de que cada concejal llevaba su parcelita sin enterarse del resto, no pega ni con la gotita. Ya leí por ahí que algún grupo político piensa como yo. Cuando se ha compartido la guagua durante tanto tiempo, no vale en estos momentos alegar que ibas durmiendo. Además, las tentativas de disculpas y escaqueos dicen muy poco en tu favor. Las normas del juego en equipo no admiten estas excepciones o individualidades. Pero no te preocupes porque el campo sigue estando abonado. La clientela permanece fiel. Y no saben de la existencia de Pepillo y Juanillo. Tranquilo. Y los que han oído rumores de los chicos, no me leen. El conocimiento, la cultura y la inquietud son peligrosos elementos sociales.
No se olviden que mañana y pasado toca folclore. Estoy que no paro. A pesar de la pata.