martes, 27 de septiembre de 2016

Ya no es lo que era

Ni por asomo. Puede que los tiempos estén cambiando. O nosotros. Pero, como decimos los mayores, esto ya no es lo que era. El fin del mundo está cerca. Las plagas bíblicas caerán sobre nuestras cabezas. Hincaremos las rodillas ante el avance incontenible del despropósito. Hasta las leonas de Botswana han cambiado sus comportamientos y actúan contra natura bajo la mirada atónita de los machos que no dan crédito a cómo osan inmiscuirse en terrenos resbaladizos: http://www.elmundo.es/ciencia/2016/09/26/57e8d379e5fdea60298b4653.html. Habrase visto tamaña barbarie en el ámbito animal. Leonas ‘transexuales’ que rugen, marcan territorio y hacen cosas feas. A dónde vamos a parar.
Fue ayer lunes día de resaca. Para Pedro Sánchez, sobre todo. Y no tanto por el pobre –penita me da ya– cuanto por la manada de lobos que aúlla en su derredor. “Qué más tiene que pasar para que el PSOE reflexione”, lanzó en tuit desesperado el otrora segundo de a bordo, el gallego Pepe Blanco. Que conste que no fue jamás santo de mi devoción, pero cuánta razón le asiste. Lo malo es que lo mantiene desde su cómodo escaño europeo, mientras en los pueblos la militancia está hasta los mismísimos.
Todos culpan al secretario general. Dardos desde los medios de comunicación y flechas envenenadas de su entorno más inmediato. Ha alcanzado más tortas que las prodigadas por Bud Spencer en cualquiera de los spaghetti western que rodó con Terence Hill. Y pocos son los que apelan a barrer la casa. Porque en la situación que se halla la formación política (y Canarias puede ser un perfecto ejemplo), menudo calvario les espera. Si es que lo que les resta de electorado no acaba por cansarse definitivamente y mandarse a mudar. ¿Cómo? ¿De la fiesta en Granadilla?  Chiquita Cruz de Tea. Y en un ratito volverá Cospedal a Castilla-La Mancha. Ay, quijotes.
No, este partido socialista no es lo que era. Ni mucho menos. Es el camarote de los hermanos Marx, de Una noche en la ópera. Yo admiro profundamente la capacidad de aguante de Pedro. Aunque reconozco que en cualquier otro país, y ante tanto revés electoral, cualquier líder ya hubiese presentado su dimisión. Con lo que Rajoy se habría fumado un par de docenas de puros a salud de los barones. Porque alguno piensa que aún estamos en el sistema de turnos de la Restauración. Cuando Cánovas y Sagasta estiraron la pata hace unos cuantos trienios.
Pero no quiero extenderme más. Porque como miembro activo de esa formación que fui, siento lástima, cuando no dolor, al contemplar cómo se fagocitan. Qué actitud más deleznable. Qué comportamientos más insolidarios. Qué payasos más trágicos. Qué funámbulos sin cuerda (floja), que tensa, ya me dirán. Qué retorno a los circos con fieras, cuando ya comenzaban a ser algo del pasado.
Ayer estaba torcido y hoy ni siquiera estoy. Y mira que era buena ocasión para meterme con Rato, Blesa y las tarjetas ‘black’. Porque ya comenzó el juicio. Como si los millones despilfarrados fueran a compensar otras tantas tropelías bancarias. ¿No viste a los pobres ahorradores por fuera de la Audiencia lanzando al aire calificativos cariñosos? ¿Y a unos buitres, disfrazados de abogados defensores, argumentando sandeces para que la causa se declare nula? ¿A ti te extrañaría que se salieran con la suya? Al que suscribe, no. Esto ya no es lo que era.
Como en este país interesa rescatar bancos antes que a personas, aquellos (los bancos) fijarán el orden de preferencia y aunque sean estas (las personas) quienes depositan sus escasos dineros (pero sabido es que grano a grano se forma un montón), los directivos, consejos de administración y resto de parafernalias varias dictarán las pertinentes instrucciones por las que –se establece en sus primeros artículos– la cúpula quedará debidamente remunerada con sueldos estratosféricos reconocidos, amén de otros emolumentos de dudoso proceder (llámalo tarjeta o como te plazca) y (vaya párrafo más largo) si sobra, como decía la conocida, ya se verá. Tanto que si no lo hubiese leído en El Mundo Today, lo mismo me lo creo: Los bancos de semen piden un rescate por falta de liquidez.
Esperé hasta última hora de la tarde para dar el carpetazo a estas líneas por si me llegaba alguna información nueva desde Granadilla. Pero como este PSOE ya no es el que era (dicen las malas lenguas que en Canarias está sin cabeza y yo sostengo que no le queda sino un trocito de culo por donde la sigue cagando) y está dispuesto por un plato de lentejas de seguir echando al traste no ya la dignidad sino una historia plagada de etapas gloriosas, me voy a ver un documental por si algún animal de los denominados salvajes me instruye con sus normas de convivencia.
Mañana más. Y mil gracias, como siempre.