domingo, 23 de octubre de 2016

Turismo y Folclore (XVIII)

13. Hablamos con Cándido López
Cándido López es un ‘todoterreno’. Pero, por arriba de todo, es un amigo que nació en Longuera-Toscal (Los Realejos). Bueno, nació en La Longuera, pero las vueltas de la vida ha hecho que aquellos núcleos de Toscal y Longuera, otrora tan enfrentados en sus famosos ‘piques’ (hasta en las fiestas), se hayan fusionado y ahora caminen de la mano. Y este es el barrio que también vio nacer al entrevistador. ¡Quién te iba a decir, amigo, que con el paso del tiempo, tu fuerte iba a ser, precisamente, las fiestas!
Cándido ha hecho de todo, ha estado en todo, menos en política. Y eso es un alivio. Trabajó en una agencia de viajes, por lo que su relación con el campo del turismo está fuera de toda duda. De eso hace muchos años. Y desde un inicio sacó tiempo al tiempo para simultanear su labor profesional con aquello que siempre le atrajo, con ese gusanillo que le roía y le inducía a introducirse en el mundo de la radio.
Radio Cadena (hoy desaparecida), Radio 21 (donde sigue manteniendo el programa Patio canario), Radio Realejos (en la que tuvo dos programas: Fiesta y Homenaje), y alguna otra de la que seguramente me habré olvidado, son solo unos ejemplos de su relación con los medios de comunicación.
Eterno presentador de festivales, se dedica en la actualidad al mundo del espectáculo. Aquí en el Norte, decir Producciones OYE (Organizaciones y Espectáculos), es decir Cándido López. Son raras las fiestas, espectáculos musicales, festivales de todo tipo, eventos culturales... que se produzcan por estos lares, en los que no se encuentre el entrevistado en la presente ocasión.
Su vinculación al CIT de Los Realejos, en el que ha ostentado siempre puestos de responsabilidad, con la organización del carnaval realejero e inmensa mayoría de acontecimientos culturales y festivos, es patente y notoria.
Pero de todas las facetas de Cándido, él siente especial predilección por el mundo del folclore. Lo vive y se sumerge en el mismo, dejándose arrastrar por cantares, coplas y decires. No creo que a estas alturas, tras tantos actos presentados, quede grupo alguno al que Cándido no haya escuchado. Y no digo que solo en la isla, porque su ámbito de acción trasciende nuestras fronteras.
Esta vez, porque lo conozco, me ha tocado hacer a mí la presentación. Y porque se trata de alguien cercano, lo he querido hacer de forma breve. También, a decir verdad, su tiempo es tan escaso, que me dejó una grabación, tras haberle enviado el cuestionario. Él sabía que la primera cuestión era un pequeño currículum. Y lo obvió para que yo pusiese lo que estimase conveniente. Pues queda dicho.
De esa primera cuestión planteada, solo ha sido capaz de contestarme a su última parte, pero no te preocupes, el resto lo he puesto yo.
¿Qué aspecto consideras oportuno destacar?
Lo mío es la palabra, la radio, por eso nunca escribo. Así que echo mano de esta cinta, que luego puedes aprovechar si te gustan los artistas que están grabados a continuación. Con suerte, puede servirte para dos cosas. Seguiré, pues, el esquema que me has dejado.
Desde tu faceta de empresario artístico, ¿se te solicita la contratación de grupos folclóricos para actuaciones cara al turista? ¿En establecimientos hoteleros u otros lugares?
A menudo no se hace como programación habitual. Hay algunos que sí, pero no es lo normal. En los grandes hoteles del Sur –que es donde existe mayor ocupación hotelera–, desde mi punto de vista, se hace menos de lo que se debiera.
Cuando viene algún "paquete" especial, y los hoteles realizan alguna programación excepcional, entonces sí que acuden a mi empresa para la contratación de grupos folclóricos.
¿Tienes constancia de si estas actuaciones, u otras de las que tengas referencia, procuran ser fiel reflejo de nuestras tradiciones o, por el contrario, se va a escapar?
Siempre que voy por los hoteles, que tampoco voy mucho, veo algunos grupos folclóricos que actúan en los mismos. Y me atrevo a manifestar que en más de una ocasión he sentido vergüenza de lo que están ofertando en esos establecimientos.
No es que deje de ser fiel reflejo de nuestras tradiciones y de nuestras costumbres, no es que dejen de interpretar música de nuestra tierra; es que yo a esa gente, ni siquiera los dejaba actuar en un lugar público. La prueba de lo que te digo es que en la mayoría de las ocasiones, los empresarios turísticos, buscando la economía, solo quieren grupitos.
Imagínate un grupo folclórico como en el que tú te encuentras, que suelen ser unas treinta personas. Difícilmente para esas actuaciones de diario, para esas actuaciones que semanalmente se hacen en los hoteles, de forma más o menos asidua, los empresarios buscan grupos de esas características, ya que, según ellos, lo que pueden pagar se calcula entre 18 y 25 mil pesetas.  Y eso al grupo no le da, muchas veces, ni para trasladarse al hotel. Luego, en consecuencia, el grupo se fragmenta en pequeñas parrandas folclóricas, que se organizan poniendo, por ejemplo, dos parejas de baile y cuatro tocadores. Estos, para mayor desgracia, se dedican a interpretar aquellos temas que, según el empresario turístico, son las que deben gustar al extranjero. Es decir, que arriba estas ofertas turísticas lo único que hacen es romper los grupos.
Mi pensamiento va totalmente al contrario de esto, porque cuando uno visita cualquier otra ciudad europea, cualquier otro punto del mundo, observa que el folclore que está contemplando allí, guarda estrecha relación con lo tradicional de ese lugar.
Nosotros somos así, y como aceptamos el adaptarnos a una serie de cosas, nos acostumbramos a ver unos grupos folclóricos que simultanean las isas, las folías con el "Viva España", o lo mismo te salen por bulerías.
Por otra parte, si estudias un poco la vestimenta que llevan, desgraciadamente, poco tiene que ver, ni es fiel reflejo de lo que deberían llevar los grupos canarios en cada una de las actuaciones.
Desgraciadamente es así. Creo que para solucionar este problema, los organismos deberían intervenir en todas estas cosas. No solo por la pureza del folclore, sino para que las actuaciones procuren ser fiel reflejo de "lo nuestro" y de las buenas cosas que se pueden hacer aquí.
Ya me pierdo en si la solución es apoyar a los empresarios o a los grupos con una serie de subvenciones. Tampoco sé, de seguir así, hasta dónde puede llegar este tipo de desviaciones. Lo que sí sé es que lo que se está haciendo y se está dando, tradicionalmente, en los establecimientos hoteleros difiere mucho de lo que cualquier persona enamorada del folclore desea que los turistas vean.
Desde tu actual labor, amparado en la anterior experiencia de trabajador de la rama del turismo, ¿crees que se da buena imagen al visitante en esta faceta de nuestras costumbres? ¿Se hace todo lo necesario o prima únicamente el negocio?
Como consecuencia de lo que anteriormente te venía reflejando, prima el negocio en todas estas cosas. Los grupos siguen actuando, entiendo, porque el turista lo demanda. Al igual que se solicita un grupo de baile español dentro de una actuación internacional, se contrata, en las que semanalmente tiene el hotel, un grupo folclórico para un día determinado.
La pena de todo esto es que los grupos son pequeños. Y mientras sea un trío organizado, por ejemplo, todavía se suele reflejar fielmente los aires de nuestra tierra. Lo malo es cuando con poquísima gente se intenta realizar un baile o algo parecido. Lo harán a la carrera y, por consiguiente, mal y a escapar, porque tienen que salir pitando para cubrir dos o tres establecimientos más. La  finalidad es  sacar "algo", pues los pagos no sobrepasan las 15 o 18 mil pesetas en el supuesto de un trío o cuarteto y, si hay alguna persona más, nunca sobrepasará las 25 mil pesetas.
Te voy a contar una anécdota ocurrida en la Gala de Elección de Miss España en el Hotel Bahía del Duque, retransmitida por Tele 5. Fue una... Bueno, voy a dejarlo sin nombre. A veces uno prefiere reír, para no gritar y decir barbaridades.
Venía un "cualificado" coreógrafo, que hemos visto en multitud de ocasiones en las diferentes cadenas de televisión.  Nos  solicitó  un  grupo folclórico para abrir esta gala, pero querían que fuera de la siguiente manera: escasos segundos de cada uno de los aires más representativos (isas, folías, malagueñas) y pasar de uno al otro, incluso sin que el cuerpo de baile completase las figuras correspondientes a cada uno de los temas.
La pretensión llegó al extremo de que, en beneficio de la coreografía, el cuerpo de baile diese un pequeño salto, de un lado a otro de la piscina, en un tramo que ni siquiera estaba cubierto.
Al final hubo que desistir, porque era completamente imposible. Todo se limitó, en conclusión, a una interpretación de Santiago Melián con el tema "Ay, Santa Cruz".
Pueden ser gentes que, dentro del mundo artístico, conozcan muchísimas cosas, pero la pincelada del folclore que quiso darse para abrir el espectáculo, dejó mucho que desear. Tanto que, realmente, lo que allí estábamos sentimos muchísima vergüenza.
Hay establecimientos, como el Mediterranean Palace, que, cuando celebran grandes congresos, solicitan un "gran" grupo folclórico, al que luego limitan tanto el espacio que casi no pueden actuar. Tal es así que muchas veces deben dejar las cosas a la mitad.
La  gente de los grupos, que van a actuar en esas circunstancias, no pueden contener en ocasiones su rabia. Pero luego comprenden que están las pesetas de por medio, la supervivencia del grupo y está, en suma, el recaudar unos dineros a costa de hacer algo que no deberían. La vida del grupo tiene que seguir, y por eso acceden a cosas impensables.
(Continuará)