viernes, 4 de noviembre de 2016

Al rescate

Ayer completé 50 sesiones de rehabilitación en el Centro Médico Tucán, de Puerto de la Cruz. El traumatólogo me señaló en la última visita, y en su informe reflejado está, que debía abandonar la(s) muleta(s) y ejercitar por mi cuenta. A ello me dedicaré ahora con mayor intensidad. Entre la piscina y paseos cortos (de andar por casa) deberé ir volviendo a la normalidad. A los fisios que me atendieron (Itahisa, Estefanía y Abián), mi total agradecimiento. No sé si la tarta de calabaza habrá compensado el esfuerzo.
Como llegué unos minutos antes, me puse a ver el Canal 24 horas. Pero cerré los ojos y…
Estaba Manolo en El Lance. Al lado del guanche. Intuyo que miraba hacia el Puerto. Gesticulaba. Y desde la distancia parecía que hablaba en voz alta. Me acerqué sigilosamente. Muy despacio. Al golpito.
Cambio de cromos y a cambio de nada. ¿Qué dice? ¿Qué alega? ¿A qué cambios se referirá? ¿Abrirá la puerta para que Adolfo entre?
Cuando quise arrimarme un fisco más, pegó un brinco y subió al pedestal de Bentor. Seguro que será para un selfie. Palo no le hace falta.
No te preocupes, Lope, acudiré en tu rescate. No permitiré que estos impresentables te traicionen. Antes los ficharemos. Seremos muchas más gaviotas que revolotean los aledaños de la Plaza de Europa.
Dio un traspiés y si no se agarra de la protuberancia indígena lo mismo repite el salto de finales del siglo XV. Y allí, asido a tan firme sujeción, aferrado al glorioso pasado:
Una ciudad maltratada en el no tan lejano pretérito (quizás se refería al pretérito anterior) con mociones de censura que la han llevado a una situación difícil.
Otro que se disparó, pensé. Cómo es posible que obvie la participación popular en los tejemanejes habidos.
Se bajó en el preciso instante en que un coche patrulla retornaba del colegio de La Pared. Del asiento del copiloto salió disparado Marrón y acudió solícito en auxilio del escalador.
¿Te acuerdas cuando te rescatamos de las fauces coalicioneras en la capital, te ascendimos, te pusimos al frente del área de seguridad para elaborar el plan de autoprotección y todo eso que te reporta excelente remuneración? Pues coge una copia y vámonos para El Penitente. Hemos de liberar la joya de la corona.
Sin más, ordenó al atónito agente de la policía que se colocara atrás, agarró el volante y casi no le da tiempo al también sorprendido bien pagado. Le dejó una pata por fuera hasta la Madre Juana, que atinó a cerrar la puerta. El zapato izquierdo se halla ahora en Ayma. Y se vino a abrochar el cinturón pasada la gasolinera de La Azadilla.
Siempre quejándose estos guindillas de que hay que renovar el parque móvil.
En apenas tres minutos y veinticinco segundos estaba nuestro alterado dirigente rogándole al patrón en la iglesia de Realejo Alto que le prestara su caballo para dar inicio a su particular cruzada.
¡Santiago y cierra, España!
La bajada por la variante de Toscal-Longuera hasta la curva de la depuradora, el antiguo El Burgado, servirá de modelo a futuras generaciones (que no nuevas) y al mismísimo Fernando Alonso de cómo se domina la conducción en momentos de grave trascendencia. Nuevo testigo del magno acontecer era Juan Manuel, cogido al lazo, que se dice, mientras salía de Correos, por si era necesaria su presencia en los momentos de tensión que se vaticinaban.
Mi competencias, alcalde, ya no surten efecto a estas alturas (se encontraban en los aledaños del terrero de luchas de Punta Brava). Tranquilo, esto es terreno sustraído. Me asiste la razón. Y se cruzó un gato negro a la entrada de Loro Parque. La madre que lo trajo al mundo.
Que los trapos sucios los laven en casa. Ponen en riesgo la consolidación de la recuperación… [Esta Sandra es un portento. Ni yo en los tiempos de Oswaldo. Y mira que soy bueno. Que no renuncien a su acta, que sigan con su apoyo y en las próximas, hecho].
Manolo, el semáforo ya está funcionando… Chirrido de frenos. Buenas pastillas, coño
Rehabilitación, se escuchó en la sala. Y me tuve que ir pa´dentro. Masaje, electrodos y frío. Hoy no tocó ejercicio en las paralelas. Despedidas y… hasta la próxima.
Número 1968, restan 32. Este fin de semana, Turismo y Folclore. Continuamos con la entrevista a Juan de la Cruz.