jueves, 17 de noviembre de 2016

Me tocó pensar

Estaba pensando en esos políticos con duplicidad de cargos públicos (amén de cualquier otro de tipo orgánico o de representante en cualquier consejo de administración de empresas o similares) y me preguntaba a “mí mismo mismamente” cómo podían salir a los medios de comunicación para criticar o proponer soluciones para acabar con el paro en este país. O en esta comunidad autónoma, que vamos, en ese aspecto, una hora por delante.
Ahí encontramos a Casimiro Curbelo, Belén Allende, Pedro Quevedo, Olivia Delgado, Manuel Domínguez y tantos y tantos otros que son capaces de atender multitud de calderos al fuego sin que se les queme una papa. O el conejo. Otro día te cuento el chiste. ¿No crees tú –hasta yo lo estoy cavilando– que este particular debería estar prohibido de manera tajante, porque es imposible abarcar tanto? A no ser, me temo, que picotea aquí, picotea allá, lo escarba todo y nada de nada. Como cuando de menudos nos mandaban a coger la hierba para los conejos en la finca de La Gorvorana y nos advertían que todo ‘ajecho’. Vocablo que jamás he visto escrito pero que significaba que el manchón tenía que ser arrancado en su totalidad y no a base de mordiscos, como cuando te pelaban y te dejaban ‘escaleras’ por todos lados. Claro, tú no pasaste miserias.
La que sí vi plasmada en una información periodística fue súpertierra. Así mismito, con su preciosa tilde. Que debería ser la que se cayó de una elegante ‘orbita’ (sustantivo, que no forma verbal de orbitar). Como ahora todo es súper, a la RAE no le va a quedar más remedio que plantear cambios urgentes en los superlativos, porque el muy y el ísimo no solo han quedado desfasados sino también cortos, cuando no obsoletos.
Después, cansado de darle al coco, quise distraerme con el repaso informativo diario. Es como una droga. Y tropiezo con la fotografía con la que ilustro el presente post. Parece que a Podemos le sale otro divieso por la parte andaluza. Y quiere independizarse. Ser como Colau o Carmena. Libres, sin ataduras aparentes. Sí se puede, han concluido tras la reciente elección de Teresa Rodríguez como coordinadora general. Y felicito al que captó tan expresiva imagen. Con dos hermosos cuernos. Le crecen los enanos al señor Pablo. Envidiosos. No quieren que sea solamente el PSOE. Necesitan meneos para subsistir.
Y ya que menté al partido del otro Iglesias, no entiendo a los periodistas que se empeñan en pretender vender titulares como “Comienza la purga en el PSOE” o “El PSOE arrincona a los díscolos”. Vamos a ver. Toda formación política se rige por unos estatutos. Y aquí se están aplicando, sin más. Si eres militante debes atenerte a unas normas. Y si las incumples, sabes que te expones a las sanciones pertinentes. Todo está regulado. Son las servidumbres que se pagan. Si se acuerda votar no (las razones son tan volubles como el pensamiento) y el cuerpo te pide lo contrario, bájate del autobús (guagua en territorios insulares atlánticos). Así de sencillo. Y si tú, reportero, comentarista, informador, articulista o lo que se tercie desconoces este asunto tan trivial, a limpiar ‘farulla’. ¿Tampoco lo habías oído? Reitero, claro, tú no pasaste miserias.
Después me entretuve en fijar la atención en algunos titulares. Ingeniosos, como mínimo. “El aeropuerto de El Hierro crece un 13% en octubre”. Madre mía, pobres vecinos de Tamaduste o La Caleta. A este paso van a terminar engullidos. Cómo se expande el condenado. En un año o dos podrá aterrizar el Antonov 225 para general regocijo de los fabricantes de quesadillas. Y en cuatro o cinco, más superficie que La Gomera e incrementamos un par de diputados.
“Los pescadores canarios podrían haber dejado de ganar unos tres millones de euros con el cierre de la veda”. ¿El cierre de la veda?  Seamos exactos. Veda es el espacio de tiempo en que está vedado (prohibido) cazar o pescar. Más estrictos seríamos si utilizáramos ‘levantar la veda’ o ‘establecer la veda’, porque si veda es prohibición, el cerrarla, entiendo, equivaldría a decir que concluye el periodo proscrito. Y es que entre cierre y veda existe una más que aparente contradicción. ¿Verdad que te enrollé? Pues así me quedé yo tras la décima lectura de este otro titular de ayer mismo.
Otra manía, la última por hoy, es la de atribuir a los lugares donde se hallan las sedes de algunos organismos las capacidades que se sobrentienden propias de las entidades en cuestión. Así Bruselas nos limita con sus disposiciones económicas, Madrid no cumple los convenios de carreteras, Cataluña desobedece al Constitucional y “Arrecife pide 16 años de cárcel para la exalcaldesa”. Qué bien. Pues no me gustaría que alguien publicara que Los Realejos se queja al Ejecutivo canario por la sanción del Fondo Canario de Financiación. Porque somos muchos, y a las visitas al comentario de ayer me remito, los que no queremos ser partícipes de las reiteradas campañas mercadotécnicas del señor Domínguez. Si echas una visual a la columna derecha del blog, en la pestaña ‘Lo más visto (último mes)’, habremos de ponerle el sello a la expresión ‘el algodón no engaña’.
Van 1981, faltan 19. Hasta mañana.