domingo, 6 de noviembre de 2016

Turismo y Folclore (XXIII)

(Tercera entrega de la entrevista a Juan de la Cruz)
¿Hacen verdadero folclore los grupos en general?
Podríamos dividir los grupos, en general, en tres grandes familias:
a) Los puristas, que procuran no desviarse un ápice de la tradición, y realizan trabajos de campo para recoger nuevos géneros y variantes.
b) Los que realizan arreglos en la música y en los bailes, tratando de "mejorar", sin tener en cuenta que están forzando la natural evolución del folclore. Este apartado es el mayoritario y son abundantes las formaciones de hombres solos.
c) Los que sin escrúpulos mezclan, cambian, combinan, fusionan o alteran los géneros folclóricos y los trajes, para que luzca más el grupo.  Y son bastante frecuentes. Yo me he encontrado con grupos que dicen que ellos se han diseñado su traje, porque ponerse uno como era antes significa que el grupo no luce. O, por ejemplo, el otro día, en el Concurso de lo Divino en Santa Cruz, hubo un grupo que, a mitad de "Lo Divino", cuando empieza lo de "Madre del alma", introdujeron unas folías y se quedaron tan panchos. Son grupos en los que todo vale.
Los primeros, lo puristas, son los menos, Los segundos, los que hacen arreglos en música y bailes, realizan cambios de tono (al estilo de Los Sabandeños). A mí no me gusta nada eso, porque fuerzan la evolución natural del folclore.
El folclore evoluciona, qué duda cabe. Las malagueñas se tocaban más rápido, eran fandangos en sus orígenes. Hace 20 o más años, cuando iba a Candelaria y empezábamos a tocar con nuestra parranda, una de las tantas espontáneas  que  se  formaban,  unas malagueñas,  se acercaban los viejos y nos decían que tocáramos más rápido, que la malagueña no era tan lenta. Y decían la copla prácticamente seguida.
Es decir, el folclore tiene una evolución natural que no debemos forzar.
Otro hecho es que esos grupos hacen arreglos muy complejos en el apartado musical. Y en los bailes introducen muchas entradas, muchas salidas, muchas formaciones, muchas filas. En definitiva, muchas cosas raras.
El peligro enorme que yo le encuentro, aparte de lo ya reseñado, es otro añadido: que es mucho más difícil transmitir este folclore complicado que el otro simple y sin arreglos, que te llega fácilmente.
Tú escuchas "Esta noche no alumbra" a una o dos voces, como se canta de una manera natural, y eso es capaz de aprendérselo cualquiera. En cambio, ese tema a cinco voces, si tú te aprendiste la tercera, a ver cómo "coño" enseñas las otras.
Pero cuando aludías a que abundan los grupos de hombres solos, lo decías con alguna connotación especial...
Hombre, claro. Los grupos de hombres solos, por supuesto, a mí no me gustan nada, o me gustan menos que un grupo mixto. Un grupo de solo hombres excluye, de entrada, a las mujeres. Y no entiendo por qué se tienen que excluir del folclore. Las solistas mujeres son tan válidas como los hombres. También estás excluyendo el baile, porque ya me dirás un baile de hombres solos. Con estas ausencias, la tendencia es a dar cada vez mayor vistosidad. ¿Dónde? En la música y las voces con todos esos arreglos, que no son naturales.
Es mi eterna pelea con Sabandeños, Tigaray, Verode, porque hacen un esfuerzo tremendo para hacer música muy bonita en el escenario, cuando yo pienso que ese trabajo podría ir encaminado a preservar el folclore. Pero ellos alegan que no quieren hacer folclore. Con eso ya me lo puedo explicar todo.
Pero quieren seguir actuando con alguna denominación alusiva. Por ejemplo, Tigaray cambió de nombre hace unos años y pasó a llamarse Agrupación Folclórica...
Claro, y luego interpretan las "folías del emigrante" o la "malagueña del guanche muerto", o algo parecido, que son temas que ya están supermanidos.
Las malagueñas, antiguamente, no eran tristes, en absoluto. Esa connotación que se le da ahora de que tienen que ser todo coplas de madres muertas y tumbas y esas cosas, es un modismo actual. La misma Olga Ramos, la de La Punta, no te canta jamás una copla de malagueña con esta temática. Y, además, lo canta rápido, porque todavía conserva esa manera de interpretarlas con tendencia hacia el fandango.
Los mismos Alzados tienen toda clase de coplas. Hombre, si a alguno le apetecía cantar algo triste, lo hacía. Lo mismo ocurre en la folía, eso depende de las circunstancias. Puedes meter unas folías, amorosas, picantes, de temas más o menos serios, según el espíritu que en ese momento tenía el cantador, pero no tienen que ser algo monográfico y estancado.
Lógicamente, me quedo con los primeros, porque interpretan un folclore natural y fácilmente trasmisible a las siguientes generaciones.
Pero la dinámica en la que nos hemos metido, prácticamente, todos los grupos, esos primeros no venden, no actúan y se aburren...
Hombre, no. Yo creo que Los Alzados, que era un grupo que no cambiaba nada y que hacían una música absolutamente primaria, incluso me atrevería a decir que demasiado primaria, me gustaba mucho y tenían éxito por donde fueran. Actuaban todo lo que les daba la gana y más. Tenían más solicitudes de actuaciones de las que realmente ellos podían responder.
No lo tengo muy claro. Antes la gente decía: "vamos a tocar la isa por el 3 o por el no sé cuántos. Ahora, como en los colegios se estudia música y afortunadamente tenemos otros conocimientos y otra formación cultural, ya se puede decir de tocarla por Re o vamos a tocarla por Do. Quiero decir que ya no es lo mismo de antes. Ahora ya se puede afinar con otros medios, ya no suenan aquellos acordes que rayaban entre lo afinado y lo desafinado que tú sabes de los viejos. La música se puede interpretar de otra manera.
Yo no estoy negado a lo otro, pero lo que no me parece bien es forzar la evolución.
¿Estás, según tus palabras, de acuerdo en que el folclore  evoluciona?
Hombre, eso es inevitable.
Cuando antes hablabas de Los Alzados, recuerdo que cuando Carmen Nieves subía a un escenario decía que iban a interpretar tal o cual tema y que aquello era lo verdadero y punto...
Vamos a ver. Para los grupos folclóricos es fundamental la persona que presenta y cómo presenta. Para las malagueñas, por ejemplo, habría que decir que cada hombre cogía su pareja y empezaba a hacerle las evoluciones que le parecía; cada uno a su aire. Ninguna pareja bailaba la malagueña igual que la de al lado Y cada una buscaba el lugar más adecuado. Si uno quería "meter mano", se iba al rincón oscuro. Si otro quería lucirse, se ponía debajo del candil. Sin embargo, ahora al bailar las malagueñas  nos  ponemos  en  fila en un escenario. ¿Para qué? Para que la gente pueda verlo mejor. Y todas las parejas bailan la malagueña igual para el mayor lucimiento del grupo.
Pues eso hay que explicarlo. Porque el grupo debe informar acerca de lo que está haciendo y por qué lo está haciendo
Si resulta que nuestra cantadora tiene una tesitura de voz muy alta, y si al cantador que interpreta la primera copla le estamos tocando por una nota que a la siguiente le viene muy mal, es lógico que haya un cambio de tono. Y hay que explicar que hacemos ese cambio, porque las condiciones vocales de nuestra... Pero informar, informar...
Lo otro son posturas cerradas que no conducen a nada. Tú podrías decir: esta es la isa del uno y es la única que se interpretaba en Icod el Alto y es la única que nosotros hemos recogido, pero no quiere decir que sea la única isa que existe. Sí, la única de Icod el Alto y si es que era la única, cosa también cuestionable.
Es cuestión de que tú informes, pero decir que es la única isa es una solemne estupidez.
Es un fallo que noto en las actuaciones de la mayoría de los grupos. No son capaces de transmitir al público, no solo lo que interpretas, sino otras circunstancias anexas, como puede ser la vestimenta, orígenes...
Por supuesto. Eso siempre se lo digo a la gente que acude a asesorarse. Les advierto de la responsabilidad tan grande que tiene un grupo cuando se sube a un escenario. Es un espejo en el que se mira la mayoría de la gente. Lo que el grupo hace puede servir de pauta, sobre todo a la gente nueva, que no tiene una gran base y quiere, quizás, formar otro grupo. No se puede llegar a extremos en los que las bailadoras digan que, para mayor lucimiento, se van a subir la falda y así enseñar la enagua. Desde que alguien lo inicie, el resto irá detrás.
Fue muy curioso en una actuación que tuvimos para un colectivo de jubilados, que al final de la misma, siguieron preguntando cosas que no les había quedado claras en las explicaciones que hicimos mientras tocábamos y bailábamos...
Pues claro. En el festival de folclore que se  organizó en Santa Cruz en las Fiestas de Mayo, subió un grupo de Ibiza magníficamente vestido, purísimo en cuanto a las interpretaciones folclóricas y demás. Aunque no formaba parte de la organización, los invité a que explicaran cómo eran sus trajes, su indumentaria.
En Ibiza se conserva muy bien este particular. Aún puedes ver gente mayor por la calle con sus trajes típicos.
Le pregunté a la directora del grupo que cuántas enaguas llevaba puestas. Con mucho azoramiento reconoció que sólo 8, pues hacía mucho calor, porque lo normal eran 12.
Y aunque les resulte muy indecoroso –confesó que jamás enseñaban las enaguas–, subieron al escenario a explicar lo que significaba vestirse con un traje típico.
Yo cuento esas cosas a grupos de aquí y lo primero que piensan es que les estoy tomando el pelo.

(Continuará)