viernes, 15 de febrero de 2013

Vacaciones para mayores

Prometí tiempo atrás comentarles mi parecer acerca del Programa de Vacaciones para Mayores del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Actividad que se lleva a cabo a través de la empresa Mundo Senior, un turoperador especializado en proporcionar servicios turísticos a personas mayores.
Rebusco y hallo que “Mundo Senior participa activamente en los Planes de Vacaciones para Mayores y Mantenimiento del Empleo en las Zonas Turísticas, generando actividad económica, ocupación y empleo en los destinos donde opera”.
Asimismo, “El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través del Imserso, gestiona el Programa de Vacaciones para Mayores, que facilita el que las personas mayores puedan disfrutar de unas vacaciones en zonas de clima cálido, la realización de viajes culturales por lugares y rutas de interés turístico y la práctica de actividades recreativas y contemplativas a través del turismo de naturaleza. Se puede disfrutar de varias modalidades de vacaciones: existen turnos de 8 días, 10 días y 15 días de vacaciones, con transporte incluido o sin él, además de viajes culturales de 6 días para la realización de itinerarios turístico-culturales y turnos de 5 días en turismo de naturaleza en zonas de espacios naturales que permiten actividades recreativas y de disfrute de la naturaleza”.
Aclarado lo cual te contaré que para esos viajes se estipulan unos precios (bastante baratos) que incluyen transporte (si se sale del aeropuerto del Sur, guagua desde Santa Cruz; y si se regresa por el mismo, ídem de ídem) y alojamiento en régimen de pensión completa en hoteles de tres y cuatro estrellas. Y los realizados en diciembre (salvo Navidades y Fin de Año) y enero, más económicos todavía. Por ejemplo, estuve el mes pasado en Roquetas de Mar (Almería) –puedes ver las fotografías en http://pepilloyjuanillo-dos.blogspot.com– durante 10 días y el importe (por persona) fue de 189,56 euros.
Pero qué ocurre realmente. Que ciertos jubilados están efectuando dos, tres, cuatro o más viajes en la temporada mientras hay pensionistas que no pueden acceder ni a uno de ellos. Dime tú si alguien que perciba seiscientos euros al mes puede permitírselo. Porque el ‘truco’ está luego con las excursiones que se venden en el destino. Y todo el que se dé el salto desde Canarias tendrá el deseo de al menos realizar un par de ellas. Si no se va a aburrir en el hotel viendo la tele todo el día o jugando a las cartas. Que, por cierto, animaciones hay suficientes.
Por todo ello, y lo he sostenido en varias conversas, un servidor propone que no se haga tabla rasa en la tarifa, sino que vaya en consonancia con la cuantía de la pensión de cada cual. Y si hay que conceder un viaje gratis por temporada a quienes lo están pasando canutas para llegar a fin de mes, hágase. Imagina un grupo de cincuenta personas que se trasladan a la costa levantina. Pues si dos, tres o cuatro de los viajeros han de hacerlo sin pagar un céntimo, bastaría –y me remito al ejemplo anterior, el de 189,56– que a 46 de ellos se les cobrara 206,04, es decir, 16,48 euros más por cabeza, para que cuatro pudieran disfrutar igualmente sin necesidad de aportar cantidad alguna.
Creo no estar proponiendo una barbaridad. Y si en vez de cuatro al año, haces tres, tú que puedes, págate el otro con las múltiples ofertas que te brinda el mercado, máxime cuando no vas a tener inconveniente en ir cuando te venga en gana, que para eso ya no estás sujeto a horarios ni jefes.
No lo hizo el PSOE cuando gobernaba. Al PP lo único que le interesa es recortar, para que cierren más hoteles y aumente el paro. Pues yo debo ser un bicho raro por pensar así. Así me va, qué éxito. Y todo esto que se me ocurrió a mí solito –ya lo sé, a ti también, y a los que somos normalitos–, lo mismo se pone en práctica dentro de varios lustros y después de sesudos estudios en los que centenares de asesores (todos cobrando) emitieron dictámenes y propuestas. Como diría mi abuela, váyanse todos pa´l carajo y aprendan a utilizar las creencias o proposiciones que benefician a la mayoría de una sociedad, o lo que es lo mismo, esa facultad que posee la generalidad de las personas, para juzgar razonablemente las cosas, es decir, el sentido común. Algo que se pierde en el mismo instante que se utiliza la expresión juro o prometo. Y si ponen la mano sobre la Biblia o la Constitución, mucho más.
Bueno, ayer fue día de los enamorados. Aunque los comerciantes alegan que ya el amor no es el mismo. Nunca llueve a gusto de todos.
Perdón, perdón, que se me olvidó una cosita: Dijo mi alcalde, Manolo Domínguez, en el programa televisivo El Debate, que el Gobierno de Canarias está gastado, sin ideas, porque siempre son los mismos. Se olvidó que su partido ha cogobernado en varias ocasiones y no mencionó al singular caso ramblero, donde su flamante concejal, el de los 200 votos, ahora es alcalde con el apoyo incondicional de esos mismos del encefalograma plano, al frente de los cuales está el que debe sostenerlo poniéndole la mano en la espalda, como muy bien columbrara mi amigo Leopoldo.
Feliz fin de semana.